jueves, 19 de febrero de 2015

El diestro de La Puebla rechaza la oferta de la empresa Pagés y abre una crisis taurina de consecuencias insospechadas. 

Morante pega la espantada y renuncia a actuar en la Feria de Abril 

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La noticia era esperada desde hace algunos días. Y los gestores de la empresa Pagés ya estaban preparados para lo que se venía encima: Morante de la Puebla no actuará en la plaza de la Real Maestranza en la temporada 2015 dejando encima de la mesa la jugosa oferta que le habían ofrecido Eduardo Canorea y Ramón Valencia. Las cinco tardes, las cinco corridas reseñadas, las cabeceras de cartel exigidas por el diestro cigarrero son papeles mojados que sólo podrían certificar una certeza: las estrategias del extinto G-5 -no sabemos su actual nómina- han reverdecido en un Miércoles de Ceniza que abre una crisis taurina en torno al futuro de la plaza de toros de Sevilla de alcance impredecible. 

La definitiva espantada de Morante -que habría tenido a los empresarios sevillanos esperando seis semanas interminables para poder cerrar los carteles- se une a otras ausencias conocidas: hubo conversaciones pero no se cerraron acuerdos con El Juli y Perera que ha sido, a la postre, el torero más firme en sus convicciones iniciales. En los últimos días se sabía que Alejandro Talavante también había renunciado a las tres corridas ofrecidas por Valencia y Canorea, que incluían en el mismo envío la posibilidad de cerrar el lujoso cartel del Domingo de Resurrección. Ni por esas. Talavante -que comparte con Morante el apoderamiento del grupo mexicano de Bailleres- invocó el cacareado y manoseado “respeto” para caerse del primer esbozo de los carteles. 

A partir de ahí se desataron los acontecimientos. La decisión del extremeño abría la puerta al desastre. Empezó a rumorearse en voz cada vez más alta que Morante no estaría en Sevilla y la edición digital de El Mundo ha adelantado que el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, habría sido el encargado de levantar la liebre después de recibir un mensaje telefónico durante un acto celebrado en Málaga en el que el torero desvelaba su decisión definitiva de volver a faltar a su cita con la afición sevillana. 

La incomparecencia del diestro cigarrero sucede al plante protagonizado el pasado año en unión de El Juli, Perera, Talavante y Manzanares que es, hoy por hoy, la única figura del momento amarrada por la empresa Pagés para redondear una Feria, la de 2015, que necesita ser replanteada desde sus cimientos. En 2014, los toreros rebelados recurrieron a una estrategia conjunta, justificada a través de una carta remitida a la junta de gobierno de la Real Maestranza en la que se conjuraban a no volver a torear en el coso sevillano bajo la contratación de la empresa Pagés. 

Durante el invierno comenzaron a limarse algunas asperezas. Morante exigió a los gestores del coso maestrante una pública petición de disculpas que se produjo en forma de comunicado. A partir de ahí, aparentemente, se reanudaron las conversaciones pero el llamado G-5 -con la autoexclusión de Manzanares- ha renovado el boicot a la empresa Pagés pero, sobre todo, ha condenado una plaza y una afición que esperaba el desagravio que ya no podrá producirse.

fuente:elcorreoweb.es