jueves, 10 de enero de 2013


Responsabilidad


Las ferias y la fiesta están necesitadas de apuestas. Apuestas de los de arriba para hacer que el año no insista en esa ausencia de públicos a la espera de que las propietarias de las plazas les entre arrebato de cordura y faciliten programaciones de calidad y bajada de precio de localidades. Viendo cómo va Madrid, dando al César lo suyo, hay que destacar (por supuesto el gesto grande de Talavante con seis toros) la decisión de Morante de la Puebla en dos sentidos. En cantidad, ir tres tardes, Y en calidad: abrirse en ganaderías.


Tres tardes pueden parecer pocas entre tantas corridas, pero, teniendo en cuenta el historial de las figuras los últimos años, ir a dos, es un paso significativo. Estamos ante un planteamiento reductor de las figuras, que tratan de torear menos para intentar lograr la necesidad de verlos. De ir a verlos. De que cada tarde en la que se anuncian, sea una especie de evento. Morante no tenía necesidad de ir tres tardes a Madrid. Que lo haya decidido es un buen síntoma de actitud ante la afición de Madrid, plaza en la que ha apostado fuerte tantas veces, incluso en solitario y hasta cediendo honorarios.


Otra cuestión es algo que no se ha dicho y que parece será una buena decisión. Morante lidia Juan Pedro (la ganadería con la que mejor se 'ha entendido' en los últimos años. Pero no pleitea por la Victoriano del Río o busca otras que fueron la piedra de disputa del año pasado. Jandilla, que desde hace tiempo tiene un toro distinto, con un punto de picante, y Valdefresno, ganadería que hace tiempo no lidian las figuras en Madrid, y de distinto encaste. Por esas cuestiones, se percibe un cambio en Morante, como una especie de reflexión que, deseamos, sea beneficioso para generar su arte y para los intereses del público.

fuente:mundotoro.com