martes, 22 de enero de 2013

ENTREVISTA.-


Fernando Cepeda: "Hay gente que preferiría que Perera estuviese en otro lado, más sometido"



Es Fernando un hombre que mira a la cara, que va de frente. Pide lo que da, respeto. No tiene un pase si no hay firmeza y verdad en la muleta del que pregunta. Un hombre serio del toro, no está aquí para jugar, nunca lo estuvo. Tiene metida en los genes toreros la dignidad de una forma de entender el toro que no entiende esto sin grandeza y no sabe respirar sin esa honestidad torera que rezuma.


Le preguntamos hace muchos años y nos contó algo que se nos quedó clavado muy hondo "Yo de niño conocía a mucha gente, algunos famosos, era muy aficionado al futbol y veía con frecuencia a futbolistas, me acuerdo de Super Paco (mítico portero del Sevilla), a todos los respetaba y los admiraba, pero cuando un día tuve delante un día a un torero como Manolo Cortés, como me paso después con otras figuras del toreo, percibí que eran distintos y que era eso lo que quería ser, tener su grandeza".


Como torero tuvo siempre la grandeza que da la dignidad, como apoderado ha querido imprimir ese concepto a la gestión de la carrera de Miguel Ángel Perera y algún disgusto le ha supuesto el camino recto. No le importa, porque cuando uno va derecho, al final del camino, cada uno es lo que piensa de si mismo. Teníamos ganas de echárnoslo a la grabadora y ya lo conseguimos, estas son las impresiones de Fernando Cepeda al inicio de la temporada 2013.


Fernando, lo primero la salud ¿Cómo está de la espalda?


Bien, en general bien. Me operé al final de temporada, después de que el neurocirujano me dijera en abril que me debía operar inmediatamente, no era un año para no estar y decidir posponer la intervención. Ahora parece que con esta operación hemos dado con la clave, siento alguna molestia, pero me dicen que paciencia, que entra dentro de lo normal en la fase de rehabilitación, aunque hay días que me desespero, porque me encuentro bien y si fuerzo un poco luego me resiento. Toreros muy cercanos, Espartaco, recién operado de cervicales, Perera, Cortés también fastidiados con la espalda.


¿Sufren los toreros mucho de esa zona?


Sí, además somos muy "burros", no recuperamos bien las lesiones. Cuando estamos en activo sólo pensamos en torear, hacer campo, entrenar, nos abandonamos y a la larga pasa factura.


Se decía que para ser figura del toreo había que aprender a dormir en los choches de cuadrillas, ¿también para ser apoderado?


Es una profesión exigente para esto, viajes, carriles, aviones, horas de píe en los callejones, un esfuerzo que realizo como parte de mi trabajo, además de que lo disfruto mucho. La temporada pasada lo he pasado mal, me costaba estar estático de píe, los viajes. Sólo pude cumplir mis cometidos a base de infiltraciones, afición y ganas de cumplir con mi cometido.


¿Se siente a gusto ejerciendo de apoderado?


Por encima de todo me considero aficionado a los toros y me gusta ver torear, ahora me gusta especialmente ver torear a Miguel Ángel, me gusta acompañarlo al campo, sobre todo cuando va a matar toros, comentar después con él los matices. Si disfruto como apoderado de otra manera de estar vinculado a este mundo.


Disfrutará más esta temporada, que se presenta más normal que la tempestuosa pretemporada pasada.


Tú lo has dicho, más normal, pero no más tranquila. El año pasado fue todo raro, no fue un buen año para la fiesta, nadie estuvo cómodo. Parece que seha normalizado todo, se habla de lo clásico, de lo de siempre en estas fechas, de toros, de carteles, de fechas, estos días espero sentarme con la empresa de Sevilla, en la que he apreciado una actitud muy positiva esta temporada.


¿Pero piensa que fue un fracaso?


No, nunca es un fracaso luchar por lo que se cree. Ha habido asuntos mal gestionados, errores de comunicación, pero el fracaso es el inmovilismo, no pelear.


A nivel personal, ¿se sintió ninguneado en algún momento?


Para nada, no lo hubiera consentido. Un torero es el único dueño de la forma de llevar su carrera. Yo quiero lo mejor para mi torero y me quedó claro desde el principio, y así lo acepte, que Miguel Ángel creía que lo mejor para su carrera era optar por que una empresa gestionase sus derechos de imagen. Luego es verdad que las circunstancias que han rodeado esta operación, los efectos que ha tenido, me han hecho sentirme incómodo. Yo nunca fui optimista, por experiencia propia, he estado siempre muy involucrado en este asunto de la unión de toreros desde mi época de matador y ya había vivido situaciones similares. Otra vez los toreros, algunos toreros, han buscado lo mejor para ellos mismos y se han olvidado de luchar por lo que es mejor para todos y para la fiesta.


¿Han vetado a algún torero Miguel Ángel Perera o Fernando Cepeda?


Nunca. Las negociaciones de un contrato entre un empresario y un apoderado tienen muchas aristas, se barajan fechas, ganaderías, nombres de toreros, se puede decir "no" por mil razones y eso no es un veto. Vetar es decir a una empresa "a este torero no lo ponga Vd o no cuente conmigo". Pensar que un torero con la trayectoria de Miguel Ángel va a vetar a nadie es absurdo, nunca lo ha hecho. Lo que si haremos siempre será cuidar nuestros carteles con el máximo de profesionalidad.


¿A día de hoy los derechos de imagen de Miguel Ángel Perera los gestiona Fernando Cepeda?


Este es el momento en que se está negociando con ASM sobre esos derechos, no obstante tengo potestad para cerrar contratos incluyendo esos derechos de imagen.


¿No le parece que hoy los toreros no mandan en sus carreras, que tienen mucha fuerza los empresarios-apoderados?


No creo. El torero manda siempre, los demás hacen hasta donde el torero deja que hagan. No es nuevo, si el torero les deja, el empresario lo aprovecha, es humano. No es cuestión de fuerza, es más cuestión de concepto,de carácter, de cómo se entiende la profesión. Hay toreros con menos fuerza que se mantienen firmes y otros con una posición más consistente se dejan llevar.


¿Es Cepeda un apoderado incómodo para el sistema?


Seguro, hay gente que preferiría que Perera estuviese en otro lado, con otra compañía, más sometido. Pero en la plaza y en la vida cada uno resuelve y se gana sus sitios y sus respetos con su actitud. Saber ponerlos argumentos de mi torero sobre la mesa es mi obligación como apoderado. A quien le moleste sólo puedo decirle que nuestra forma de entender esto no va a cambiar y que es la misma para todo el mundo.


En un año en que se anuncian muchas gestas de los primeros del escalafón vosotros no os habéis pronunciado.


Miguel Ángel lleva muchos años haciendo gestas, una gesta es hacer lo que los demás no son capaces de hacer, y hacerlo cuando se siente y cuando se quiere. Para mi Miguel Ángel realiza una gesta cada vez que está muy bien delante de un toro difícil, que le hace cosas a un toro que no son capaces de hacer los demás.


¿Qué le queda que hacer a Perera en el toro?


Torear como a nosotros nos gusta la máxima cantidad de tardes que pueda, seguir buscando los límites. Ese es el camino, es un torero con muy alto nivel de compromiso consigo mismo, con el toro, con los públicos y lo único que hay que intentar con estos hombres es que sigan como son y que no se aburran.


Se achaca a Miguel Ángel y otros toreros de su generación que no se han enfrentado a toros de encastes distintos a los habituales en las llamadas corridas de figuras.


Una figura del toreo debe matar aquellos toros que entienda que le van a proporcionar mayores posibilidades de triunfo. Ponerlo un enfrente de una ganadería con pocas posibilidades es estrellarlo. Otra cosa es que el torero, cuando lo siente, se puede pegar el capricho de matar una ganadería concreta, hacer el gesto, y es muy de agradecer, le honra, pero no se puede pedir que una figura del toreo se esté reivindicando constantemente a través de ese tipo gestos. Se pierde el sentido del propio gesto. Las figuras del toreo lo son porque hacen siempre y durante mucho tiempo lo que los demás no son capaces de hacer casi nunca. Lo que se les debe pedir es que sigan perfeccionado, limando el detalle, avanzando en esa línea de figura, que además es lo que el público les pide y por lo que llena las plazas.


Vemos en Perera un torero que se siente más en plazas de máxima exigencia.


El aficionado que conoce a Miguel Ángel Perera sabe y ve que las exigencias se las impone él mismo, su propio compromiso en cualquier plaza. A partir de ahí, lo cierto es que en plazas de la máxima responsabilidad, con el toro más exigente, donde a otros le cuesta dar el paso, a Perera le cuesta menos, pero es porque es su propio nivel de compromiso, ante cualquier compañero en cualquier sitio y ante cualquier toro.Lleva demostrando muchos años que él nunca ha vuelto la cara, en Madrid ha estado siempre, ha toreado mucho en Otoño, Sevilla, Logroño, Pamplona. En cualquier plaza que nos han llamado ha dado la cara.


¿Qué ha cambiado en el toro desde que Fernando Cepeda está en esto?


La profesionalidad, yo he vivido otra época del toreo, con otras formas. Un ejemplo, antes hablaba un torero o un apoderado con un empresario y eso quedaba ahí. Ahora hablas con algún empresario y al rato es vox populi, lo sabe todo el mundo, no se respeta el ámbito íntimo de una negociación. Asuntos que antes quedaban para los que lo trataban, que no deben trascender saltan a la luz pública, la misma vida personal de un torero. A lo mejor es necesario que sea así. Yo me hice al toro viviendo de otra forma, con más intimidad.


Miguel Ángel Perera es un torero moderno, ahora ha puesto en marcha la idea de que los aficionados puedan ir con él a un tentadero y pasen el día con un torero.


Precisamente el pasado sábado se empezaba con esta actividad y el tiempo impidió que se desarrollase con normalidad el día de campo, que sin embargo fue muy agradable y fructífero para todos.Perera es un hombre involucrado con el toro en todos sus aspectos. Siempre que se llame a Miguel Ángel para intentar aportar algo, para llevar más gente a las plazas, para enganchar a nuevos aficionados, para dar a conocer la grandeza de la fiesta, va a estar ahí, el primero.


¿Qué no debía cambiar nunca en el mundo del toro?


Nunca debe cambiar el respeto al toreo y al torero, eso era sagrado y se ha perdido un tanto. Percibo cierto compadreo, incluso entre gentes de la profesión, cierta falta de consideración a una figura del toreo, no se respeta como me enseñaron, respeto a todos, a uno que es figura del toreo y a un chaval que empieza. Yo entiendo esto de otra forma, con más consideración, con cierta educación taurina que me enseñaron gentes que la aprendieron a su vez de otros mayores.


¿Qué cambio es urgente en la fiesta brava?


El cambio debe ser de las estructuras, acercar el espectáculo, facilitarlo, aquí si que hay que dar el salto y modernizarse, Luego se han desfasado los costes, no hay lógica, en espectáculos menores, en los de promoción, hay una gran desproporción respecto a hace 25 años. Hay que sentarse y poner esto patas arriba en lo estructural, dar la vuelta a lo accesorio para que no se pierda lo fundamental, la verdad de la fiesta brava.


fuente:burladero.com