viernes, 23 de enero de 2015


Los ganaderos coinciden en que este año cada animal costará entre el 40 y el 50% más.

La escasez de toros y el alto precio ponen en peligro los festejos de calle 


Encierro en la localdiad segoviana de La Granja de San Ildefonso.

Las consecuencias de la crisis económica y ganadera que arrancó en el año 2009 se podrán ver este año en las calles y plazas de los más de ochenta pueblos que cada año organizan festejos taurinos populares. La situación es clara: hay pocos toros en el campo. La asfixia económica obligó hace cuatro años a los ganaderos a sacrificar a un elevado porcentaje de vacas de vientre (madres), con lo cual, los nacimientos de machos se han visto reducidos en un número considerable. Cuatro años después, cuando el animal se transforma en toro, la radiografía del campo ganadero ofrece un número limitado de astados que, como viene siendo habitual, se reservarán en primer lugar para las corridas y grandes ferias.

La ley de la oferta y la demanda se aplica este año al sector. Y a pocos toros, muy caros. Pepe Mayoral, ganadero de Castronuño y empresario de varios pueblos de Valladolid, advierte: «Va a haber que reducir festejos porque no hay casi toros grandes, y los que hay se están reservando para las ferias». Asegura que la situación es fruto de la «insostenibilidad» de los ganaderos, «asfixiados» y con un precio de los animales en el mercado que no cubría gastos. «Y ahora es la ley de la oferta y la demanda», insiste. 

Él mismo constata que el precio del ganado está subiendo en torno a un 40%, y recuerda que el toro que el pasado año costaba 1.500 euros, ahora tendrá un precio por encima de los 2.500. 

La realidad se ha palpado ya en el afamado Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo, cuyo ayuntamiento ha tenido que afrontar su gestión después de que ninguna empresa quisiera optar a organizarlo. Algunas alegaron la inviabilidad de sacarlo adelante con el elevado precio de los toros de este año y la subvención aportada por el Consistorio. «A partir de 3.000 euros es el precio que parece que se está pagando este año por cada toro y a partir de 2.000 los utreros (tres años)», comenta Pedro Caminero, ganadero y empresario en numerosos pueblos de Valladolid. Aunque asegura no haber empezado a estudiar el mercado, sí coincide con Pepe Mayoral en que igual hay algún ayuntamiento que se verá obligado a reducir el número de festejos en sus fiestas patronales. «Con el mismo presupuesto, los ayuntamientos van a andar justos», comenta.

Alrededor de un centenar de toros vende cada año el tudelano Sergio Hernández procedentes del campo charro para las calles, empresarios y cebaderos. Él mismo atiende ya desde noviembre a comisiones de Levante (donde más toros se lidian en las calles cada año) que buscan astados para el verano. En su caso, asegura que el precio del utrero oscilará entre 1.800 y 2.400 euros (el año pasado rondaba los 1.300 o 1.500) y el de los toros entre 3.000 y 5.000. «En las ganaderías de máxima categoría no se notará tanto, pero en otras, el doble o más», advierte.

Tras unos años en los que había «sobrante de ganado» en las fincas y en las que gran parte de municipios adquirían toros de ganaderías afamadas para sus calles, Sergio Hernández augura que la situación cambiará radicalmente este verano, pues los toros de esas ganaderías, al ser pocos, se reservan para las ferias. «Para las calles se volverá a la situación de hace cinco años, a toros con algún defecto o de otro tipo de encastes como el navarro. Aficionados de calles y plazas han estado cortando novillos y toros vedados para toreros, y eso este año apenas se va a ver», advierte.

La calidad, así, podría descender en los festejos que se programen las calles de Valladolid. Lo sostiene también Luis Antonio Rodríguez ‘Taru’, uno de los mayores organizadores de festejos en la provincia. «Vamos a volver al toro con el defecto porque no hay otra cosa», dice. El lobo, asegura, está ya aquí. «El año pasado se tiraron de erales de cabecera porque no había utreros y este año no hay ganado, ni en Navarra, ni en Jaén, ni en Salamanca ni en ningún sitio. Es muy fácil, los que tenían 300 vacas tienen hoy 30 y así no hay toros». 

Afirma con rotundidad que no hay cabaña ganadera para abastecer a los festejos populares y a los denominados serios y que la criba está aquí. Comisiones de Madrid, Guadalajara, Valencia y de Jaén (Arroyo del Ojanco y Beas) han visitado ya su ganadería para adquirir toros ante las malas previsiones para este verano. «La gente se mueve porque hay pocos animales», dice, pero admite que la celebración de las elecciones en mayo va a retrasar mucho la organización de las fiestas patronales en los municipios. «Una vaca pare una vez y si no hay madre no hay crías. Y este problema no va a ser este año, va a ser duradero», concluye.

Menos pesimista es el ganadero zamorano Óscar Bragado. Él cree que toros habrá para abastecer a todos los municipios, pero que el problema llegará en la calidad. «Va a bajar porque los buenos van a ser muy caros y la gente se va a tirar por los toros con algún defecto, pero yo creo que habrá suficientes para todos», añade. 

Festejos en Valladolid.-  

La provincia de Valladolid celebró el pasado año 702 festejos taurinos, de los cuales 653 eran populares (concursos de cortes, vaquillas y encierros), 41 formales (corridas, novilladas, rejoneo...) y ocho más tradicionales. 

En total, 85 municipios organizaron festejos populares este año, con 146 expedientes de autorización, 12 más que en 2013. En cuanto al número de toros, en 2013 se lidiaron 1.129 reses, de las cuales 921 fueron para los festejos populares y 208, para festejos formales. Una cifra que cada año se incrementa en calles y capeas y que desciende en las plazas de toros con espectáculos denominados serios.

fuente:.elnortedecastilla.es