lunes, 19 de enero de 2015

GANADERIA PARA LA HISTORIA.-

MARÍA LUISA DOMÍNGUEZ PÉREZ DE VARGAS 


Con ésta entrada queremos rendir un pequeño homenaje a la que fue una gran ganadería y que hoy, tristemente, está desaparecida. Nos referimos al emblemático hierro de María Luisa Domínguez Pérez de Vargas, de sangre Pedrajas. Ésta ganadería fue un clásico en la feria de Abril, en aquellos maravillosos Lunes de resaca. De esa fecha que cerraba siempre la feria de Abril, quedan para el recuerdo infinidad de corridas y toros inolvidables. Como ejemplos más significativos recordar a los siguientes toros históricos de ésta ganadería lidiados en Sevilla: Guitarrero en 1982; Cartujano en 1983, al que le tocaron la música en La Maestranza por su brava pelea en varas; Coscorrero en 1984; Campano y Barbanegra en 1985; Topador y Tesorero en 1986; Topinero en 1988; Violoncelo y Guardián en 1991; Rojillo en 1992; Calcetero en 1996 y Coscolino, Carabobo y Barbafina en 1997. La Real Maestranza de Caballería le puso un azulejo en la plaza de toros, por haber conseguido durante cinco años seguidos en Premio de las Ferias de Abril de 1982, 83, 84, 85 y 86. 

Además de obtubo innumerables premios en Francia. Premios como los otorgados por la Asociación de Críticos Taurinos de Francia los años 1973, 76, 77, 78, 79 y 81. 

Pero no quedó ahí la cosa, ya que ésta gran ganadería cosechó importantes triunfos allá donde sus toros fueron lidiados. Para el recuerdo queda, por ejemplo, Piano indultado en la corrida concurso de Ronda en 1989, que ya venía de indultar, en ésta misma plaza el año anterior al toro Peleón. Peleón fue indultado en la primera edición de la concurso de Ronda en 1988. Ambos indultados por José María Manzanres. 

Otros toros importantes fueron Violinista indultado en Játiva (Valencia) en 1989; Barberito premiado en Barcelona en 1984; Puntilla premiado en Mont de Marsan (Francia) en 1988; Mimoso premiado en Ciudad Real en 1988; Rompeplatos premiado en Algeciras (Cádiz); Ratero premiado con vuelta al ruedo en Dax (Francia) en 1989; y así con un largo etcétera. La hoja de servicios de ésta gran ganadería es impresionante. En los años 90 continúan triunfando allá donde van: Sanluqueño premiado en Mont de Marsan (Francia); Cegato premiado en Zaragoza en 1995; Chatillo y Puñalero dieron gran juego en Jaén en 1997 o Caribello indultado en Jaén en 1998. O la gran corrida lidiada en la Feria de Julio de Valencia en 2002. Y para no hacer demasiado extensa la lista, recordar a último gran toro de ésta gran ganadería, el gran Clavel Blanco ganador de la corrida concurso de Arles (Francia) en 2009. 

Con un historial tan impresionante, es una lástima que ésta ganadería ya no pise ninguna plaza de toros. Y lo que es peor, es una autentica pena que ya no veamos más animales marcados con el hierro de una de las ganaderías más emblemáticas del campo bravo. Creemos que los últimos animales de éste hierro acabaron en las calles. 

El encaste Pedrajas perdió uno de sus principales bastiones y es, junto a otros, un encaste en serio peligro de extinción. Pero parece que a los que mandan en el mundo de los toros esto les preocupa entre poco y nada… Así la tauromaquia va perdiendo, poco a poco, uno de sus grandes patrimonios, la variedad genética del campo bravo y que dotan a la fiesta de los toros de un atractivo especial. Cada encaste y sus ganaderías, con sus virtudes y con sus defectos, hacen que cada tarde pueda ser diferente pudiendo ver el aficionado, y el espectador, muy distintas formas de lidiar y de torear a un toro. Pero el camino que llevamos de llenar de monotonía la fiesta, acabará por aburrir, si no lo están ya, a los aficionados y espectadores. 

Y lo que nos parece otro tema muy preocupante, los ganaderos pierden la ilusión de criar el toro que quieren, “su toro”, por que ven que trabajan y seleccionan duro y al final tanto esfuerzo no encuentra ningún tipo de recompensa… 

Toro de Mª Luisa Domínguez Pérez de Vargas del 2009


Clavel Blanco premiado en la corrida concurso de Arles 2009