lunes, 18 de marzo de 2013


"ESENCIA DE TORERIA"



Un gran Finito se ha posicionado en Valencia como el defensor de la tauromaquia de la verdad. Ante un buen toro, el primero, de Núñez del Cuvillo, ganadería que vino a sustituir a los rechazados de Zalduendo, Finito de Córdoba ha toreado con verdad, con clase y elegancia. Sin dar ni una concesión a la tauromaquia moderna del destoreo.


Su versión más ortodoxa de lo que en pureza se ha llamado torear, se ha verificado en la tarde valenciana. En el cuarto. Menos toro por trapío y por embestida, el de Córdoba ha puesto en su sitio a los tres artistas del destoreo: Manzanares, Talavante y Castella; simplemente haciendo el toreo de toda la vida, parando, templando y mandando con un salsapimentón de cargar la suerte. Es decir la eternidad. No cortó orejas, pero a los aficionados al buen torear, nos da igual.




FUENTE:(Agustín Hervás)