martes, 14 de agosto de 2012

Semana Grande de San Sebastián.

 Morante y El Juli, el triunfo de la hondura y la casta



Un cartel de figuras, muy redondo, de indiscutible atractivo y, sin embargo, la plaza apenas registro una entrada medianita. Nos hace pensar esta circunstancia en numerosas amenazas que se ciernen sobre la fiesta. Aquí, por ejemplo, en San Sebastián donde no se supo aprovechar el fuerte tirón y el efecto de la inauguración de Illumbe hace quince años. Ahora va a costar mucho encarrilar lo que descarriló entre el 2002 y el 2008.


Claro que se puede si las tardes como la de ayer se repiten y de paso se enseña a los detractores de la fiesta que pueden darse espectáculos de calidad. Pore ejemplo ayer donde salieron en hombros Morante de la Puebla y El Juli. Dos toreros triunfantes y dos maneras de hacer el toreo.


Morante, que primero se encontró con un inválido total, supo administrar las escasas fuerzas del cuarto para desarrollar su tauromaquia con la sencillez y la hondura de los elegidos. Interpretó el redondo y el natural con la pureza de un barroquismo exquisito. Faena entera y de momentos de gran belleza. Otra vez la borda en Donosti, como en tantas ocasiones.



El Juli salió por todas. Está encelado este torero como ya lo pudimos constarar en Badajoz y en Huelva. Mantuvo en pié a su primero, un lisiado al que toreó con un temple imposible dadas las características del animalito y se arrimó como un león en el quinto. La faena tuvo más poder que belleza. Derec hazos y naturales con mucha garra, pero aquello no llegaba a crecer. Pero El Juli, que no se rinde, se metió entre los pitones en un final vibrante, ante una plaza entregada. Triunfo inapelable sobre la base de querer y poder.


Alejandro Talavante se empleó con variedad en el capote en su primero. Inició la faena de muleta con estatuarios y desarrolló de forma exquisita el toreo al natural. El toro tenía poquisima fuerza y el pobre animal fue muriendo de pié aunque Talavante seguía empeñado en sacar algún muletazo más. Mató de un feo espadazo y el presidente Tuduri le negó la oreja. Se creció luego ante el genio del sexto, el único que no salió borrego de la corrida de Cuvillo y hasta pasó un susto sin consecuencias. Faena más peleona que templada yla espada, de nuevo, le volvió a fallar.

fuente: marca.com/CARLOS ILIÁN 



Morante y El Juli abren la Puerta Grande en San Sebastián

Tarde de toreo grande en San Sebastián con Morante de la Puebla y El Juli saliendo en hombros del coso de Illumbe.


Definición de genio: Morante de la Puebla. Definición de figurón del toreo: Julián López 'El Juli'. Y con ellos, Frente a la intención prohibicionista -menor o mayormente disimulada- esta es la mejor defensa, la de una Fiesta auténtica, exitosa y brillante. Un espectáculo como el de hoy con Morante de la Puebla y El Juli saliendo en hombros en San Sebastián. Genial e inspirado el primero con dos orejas; rotundo y en máxima figura el segundo, con tres. Sin trofeos, pero con carácter de torero grande Alejandro Talavante. Todo con una buena corrida de Núñez del Cuvillo.



Genial Morante con el cuarto toro en una faena torerísima. Lidió y se entendió con un animal manejable y noble con el que primero hizo un esfuerzo para convencerle a romper para adelante, toreando con belleza y creatividad. Convencidos ambos, toro y torero, se rompió Morante con el de Núñez del Cuvillo en un final extraordinario. Sublimene su toreo con la mano izquierda, mucha naturalidad y sugerencia en sus cites tanto a pies juntos como con el compás abierto. Disfrutó e hizo disfrutar al público. Mató de estocada y se llevó el merecido doble trofeo. Al primero, deslucido le recibió de manera exquisita con el capote. Meció la tela a la verónica con gran suavidad y plasticidad en un saludo tan natural como expresivo. En la muleta el toro no dio opción y la faena del sevillano presidida por el gusto y el buen dibujo no llegó a completarse.



También superior El Juli con el quinto, al que desorejó. Faena muy importante y buen toro del hierro titular. Lo entendió bien Juli, toreando con mucha precisión y temple, aplicando mano baja y precisión a su quehacer. El final, de gran dominio, portentoso, con el torero metido entre los pitones. Incluso unas manoletinas escalofriantes. La estocada corta puso en sus manos las dos orejas. Antes ya cortó una oreja del segundo, bueno de comportamiento aunque de limitada fortaleza. El madrileño lo entendió a la perfección en una labor de torero capaz en la que templó sobre ambas manos, imponiendo ritmo y elegancia. El secreto de la faena de Juli fue que no le tocó la muleta el toro. Remató de otra buena estocada.



Alejandro Talavante se enfrentó al buen tercero, noble, aunque tendente a apagarse a medida que avanzaba la lidia. El extremeño construyó una faena de buena expresión, con naturales destacados y la nota común de la firmeza sobre ambas manos. Una estocada caída dejó el posible premio en ovación tras petición. El sexto se movió sin clase. Talavante tiró de carácter para hacer faena de su esfuerzo. Tanto arriesgó que hasta fue volteado, afortunadamente sin consecuencia. Pinchó y el posible premio quedó en ovación.


fuente: mundotoro.com


SAN SEBASTIÁN.-

Gran tarde de toros en Illumbe


Morante y El Juli a hombrosComenzó la tarde gris. Los dos primeros de Cuvillo tenían las fuerzas justas. En el primero Morante lo recibió por verónicas poniendo al personal en guardia, aunque con la muleta y toreando por la izquierda las fuerzas del toro no permitieron el lucimiento.


En el segundo El Juli comenzó bien con la capa. El toro era repetidor y noble en la muleta pero fue El Juli quien tuvo que "mimar" al astado para que no se viniera abajo. Vimos a un Juli maduro, hecho y con ganas de salir victorioso. Mató de una estocada y consiguió cortarle un apéndice.


Talavante comenzó la lidia del tercero con un toreo de capa variado y firme. Ya en el último tercio y sin más dilación se fue al centro del ruedo y brindó al respetable, una muestra más de que Alejandro no quería quedarse atrás. Desde ese mismo sitio comenzó la faena con pases por alto a pies juntos. Construyó buenas tandas por naturales, firme y airoso pero el de Cuvillo tenía el combustible justo. Mató de una estocada trasera y ligeramente desprendida. Pidiendo el respetable la oreja con fuerza que el señor presidente no tuvo a bien conceder.


Y llegó el cuarto de la tarde. Morante no llegó a acoplarse con el capote pero ya se le notaba predispuesto a "liarla". Tras unos pases de tanteo plantó los pies en el piso y empezó a emerger el Morante mas "Morantisimo". Faena con las dos manos, más sentidos los naturales y un Morante entregado "ido" que rápidamente metió al respetable en la faen. Magníficos trincherazos y pases del desprecio, "desmayao", para concluir con una media estocada en el sitio que más muerte hay. Suficiente para que el morlaco rodara por el albero. Cortó dos orejas.


El Juli en el quinto nos demostró a todos que es un torero entregado a su pasión y que no venía a Donosti a las fiestas locales. Destacar un quite en el tercio de varas por chicuelinas. Variado y firme con la muleta, dándole al toro lo que necesitaba en cada momento y encendiéndose a la par que su rival se iba apagando. Circulares y bernardinas antes de propinarle una estocada casi entera. Con todo el mundo de acuerdo cortó dos orejas.


El sexto fue quizás el toro mas peligroso del encierro (aunque también el único con malas intenciones). Nada más comenzar la faena con la muleta este le propinó una "enganchada" a Talavante, la cual no tuvo consecuencias. Lo intentó pero no pudo. Aún así había que estar muy puesto con el toro, zapatillero ,con el que había que exponer y presentar el carné.


fuente: burladero.com



Morante y Juli, genialidad y rotundidad en San Sebastián


Cumbres del sevillano y el madrileño, que pasean dos y tres orejas, respectivamente


Morante y El Juli han brindado una gran tarde de toros en el coso de Illumbe de San Sebastián. Cada uno con sus armas y personalidad, han cuajado obras cumbres abriendo la puerta grande tras repartirse cinco orejas. El tercer hombre del cartel, Alejandro Talavante, saludó sendas ovaciones con una corrida de Cuvillo que tuvo hasta cuatro ejemplares de buen juego.



6º) El sexto ha sido un toro con movilidad pero que le ha faltado entrega en la muleta. Talavante ha expuesto en una faena de raza y firmeza, sacando partido a su oponente. Ha sido volteado sin consecuencias cuando toreaba en redondo. Da la cara el extremeño que supera a su oponente. Pinchazo hondo. SALUDOS TRAS AVISO



5º) Gran faena de El Juli frente a un toro bueno. Importante y dominador, el madrileño ha cuajado una faena de gran autoridad, con tandas cosidas por abajo, en un palmo. Profundidad, solidez, gobierno. El final apabullante, autoritario, metido entre los pitones con categoria. DOS OREJAS tras una estocada corta.



4º) Soberbio Morante con el cuarto, un manejable cuvillo al que que le faltó fondo pero fue muy noble. Morante desde el principio anduvo muy torero, haciendo el esfuerzo porque había que tirar del animal, consintiéndole mucho con firmeza y valor. En la segunda parte de la faena se rompió con el toro, dejando extraordinarias series de derechos largos, de mano baja, gran profundidad y hondura. Cumbre también al natural. Y todo aderezado con los personales adornos que caracterizan su tauromaquia. Sevillanía y gusto en una labor para el deleite de la vista. DOS OREJAS



3º) Toro de buena conducta, con movilidad y clase. Talavante ha toreado lucido de capa, de salida y en un quite por saltilleras. La faena ha tenido entrega y dinamismo, logrando series buenas sobre ambas manos. No ha faltado la sugestión, en una faena concluida entre los pitones del toro con gran determinación. Se fue la espada caída y la petición no llegó a ser suficiente. SALUDOS TRAS PETICIÓN



2º) Toro bueno, de buena condición aunque justo de fuerza. El Juli cuaja una faena de suma precisión, sin tirones, sin dejarse enganchar la muleta ni una vez. Sosteniendo, templando y ligando. Labor inteligente, de torero capaz. Buena estocada. OREJA



1º) Abrió plaza un toro de Cuvillo sin fuerza ni raza. Morante toreó de forma sensacional a la verónica de salida pero su faena de muleta no tuvo opciones dada la deslucida condición del toro. Hubo, eso sí, buen dibujo y sabor en el manejo de los engaños. SILENCIO



San Sebastián, 13 de agosto de 2012. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados. Corrida de variadas hechuras y de buen juego con excepción del deslucido primero y del áspero sexto. MORANTE DE LA PUEBLA: Silencio y dos orejas; EL JULI: Oreja y dos orejas; y ALEJANDRO TALAVANTE: Saludos tras petición y saludos tras aviso. Entrada: Media plaza. Antes de iniciarse el festejo y en el mismo ruedo, la Peña Taurina "El Artista" entregó a Talavante un trofeo por la mejor labor de capote de la feria 2011.

fuente: aplausos.es


SEMANAGRANDE


Un duelo de titanes con cinco orejas, cinco

Los tres espadas brindaron, cada uno en su más genuino estilo, una magnífica tarde de toros haciendo buenos los augurios del excelente cartel.


Era, para casi todo el mundo, el cartel de la Feria. Y nadie salió decepcionado. Cinco orejas y, tras los trofeos conseguidos, la obligada puerta grande para Morante de la Puebla y 'El Juli' no es algo que se ve todos los días y hasta hubiera podido ser de mayor traca la fiesta si Talavante hubiera finiquitado de modo más ortodoxo a su primero. Pero Tuduri y 'Ketu' (nuevo asesor de la presidencia) son inflexibles en eso de sacar pañuelos cuando los aceros no han estado donde deben estar. Y eso a pesar de que últimamente parece haber un cierto tono (en todas las plazas) de mayor complacencia a la hora de conceder trofeos. Hay que recordar que la primera oreja se concede por petición mayoritaria del público pero la segunda queda a criterio del palco que ha de valorar la faena con lupa en todos sus extremos.


Mi amigo Ramiro, morantista hasta las cachas, está satisfecho y yo me alegro horrores. Ayer fue un día para haber usado el famoso photoshop pegando la faena de capote a su primero con la faena de muleta a su segundo. El resultado hubiera sido una especie de delirio (con matices) pero delirio al fin. Firmó el de La Puebla unos lances de recibo firma de la casa. Mentón apretado abajo, suerte cargada, manos como pájaros dando vuelo al capote y una media de remate de las que provocan el 'olé' aún sin querer expresarlo. Pero 'Ropalimpia', el primero de su lote y de la tarde, hizo enseguida cosas feas después de derribar a Cristóbal Cruz. Y miren que no es fácil ver por los suelos a un caballo de la cuadra de Alain Bonijol. El toro fue a menos y sólo pudo Morante sacar el famoso y triste uno más uno más uno más otro. Espaciados, sin alma. El toro no se dejaba (mejor no respondía a sus exigencias) y lo despachó poco ortodoxamentea las primeras de cambio. La cosa fue a mayores en su segundo, cuarto de la tarde. Lo centró con mucha clase; llevó embebido al toro en la muleta; ligó como Dios manda hasta conseguir series soberbias por ambos pitones con remates torerísimos de muleta plegada en el brazo. Magnífica estocada y Puerta Grande donostiarra.


'El Juli' volvió a demostrar que le valen todos los toros. Los buenos, los malos y los regulares. Pudo con el flojo primero de su lote. Escarbón, flojo de fuelle y de manos y desinflado en la muleta y lo consiguió administrando en su justa medida el llevarlo a media altura con los reposos debidos para que 'Ventoso' aguantara el temporal. Ahí cayó la primera oreja tras una estocada no muy ortodoxa pero efectiva.


'El Juli' más redondo


'El Juli' más redondo, el más espectacular fue el que pudo verse en el quinto de la tarde. Un 'cuvillo' que permitió, dentro de un orden, más dibujos y más faena en definitiva. El madrileño dio ante él lo mejor de su repertorio. Magníficas series con amas manos, adornos, circulares y hasta arrimones espeluznantes con la barriga a milímetros del toro.


Unas manoletinas sencillamente suicidas remataron la faena de 'El Juli' que administró a 'Fundador' una estocada de las de la casa. Las palmas echaron humo y la presidencia, con menos parsimonia que en otras ocasiones sacó los dos pañuelos blancos reglamentarios asegurando así al hijo de la 'Manoli' la puerta grande de Illumbe.


Alejandro Talavante pudo haber acompañado a sus compañeros de terna en la salida a hombros de ayer. Rozó la suerte pero no llegó a cerrarla en su mano. Y no fue por falta de ganas ni de clase ni de entrega. El pacense cumplió ante el público donostiarra lo que prometió cuando recogió éste año la Concha de Oro que se le debía.


«No sólo tienen que echar imaginación los empresarios y los ganaderos. También nosotros, los toreros (nos decía), inventar pases nuevos, poner alegría, hacer cosas que no se hayan visto». Mucho de ello puso Alejandro ante su primero. Desde el recibo a la verónica, alere y con inmensa torería, hasta la faena de muleta pasando por un quite con el capote a la espalda y resolución espectacular tras el embroque.


Todo fue una exhibición de ganas, entrega y arte de un torero que ha subido como la espuma desde que los 'Choperitas' le pusieron bajo su sombra y le dieron corridas. Una estocada muy defectuosa le privó de los trofefeos que hubieran podido, probablemente, igualar a los de sus compañeros de terna.


Talavante no se arrugó y volvió a por todas en el sexto, segundo de su lote. Pero el toro que cerró tarde y plaza fue el más enrazado y violento de los seis. Un despiste de medio segundo, quizá por confiarse demasiado, le mandó al suelo tras un enganchón que hizo temer males mayores. La cosa no fue a más y, descalzo, porfió ante 'Campanito' sin lograr lo que, lógicamente, hubiera deseado. No fue faena tan completa como la primera pero sí con mayor mérito por las pocas virtudes del toro. Media estocada y dos descabellos hicieron imposible el sueño del magnífico torero pacense. Otra vez será.



fuente: diariovasco.com.