miércoles, 27 de mayo de 2015

ENTREVISTA A.- Francisco Medina, de El Montecillo 

‘Llevé dos novillos de desecho y me los aprobaron’



Francisco Medina, ganadero de El Montecillo, muestra su inconformidad con el criterio seguido por el equipo veterinario de Las Ventas y la Presidencia tras la novillada lidiada el lunes 25 de mayo en el coso capitalino. El ganadero, en un principio, llevó al reconocimiento veterinario siete novillos que, según comenta, era una novillada ‘de lujo, idónea para el triunfo de los jóvenes novilleros‘ y, finalmente, solo pasó uno -el número 22, al que Francisco José Espada le cortó la oreja-. Hasta treinta novillos pasaron el examen veterinario para que finalmente saltaran al albero venteño cuatro con la divisa de El Montecillo y dos de la ganadería de Dolores Rufino.

‘Llevé una novillada perfecta para Madrid. Esos señores no se lo que quieren. Me devolvieron seis novillos. De los siete que llevé en principio solo me reconocieron un novillo. No he visto unos veterinarios y unos presidentes que vayan tan en contra de los intereses del toreo‘, sostiene Medina. 

El ganadero incide en que el lote reseñado a priori tenía buenas condiciones para dar opciones al toreo de los novilleros y para que el público disfrutara, y no entiende la decisión del equipo veterinario de no haberlo aprobado: ‘La novillada reseñada era un lujo. Todos del mismo pelo y en la línea del novillo 22, al que se le cortó la oreja. Era diez mil veces mejor. Era un lote para triunfar‘. 

Asegura que el baile vivido en los corrales de la plaza de Las Ventas le llevó a la situación de presentar dos novillos reseñados para correr en las calles. Lo anecdótico es que se lidiaron en la última novillada de la Feria de San Isidro: ‘Por el reconocimiento pasaron hasta treinta novillos y tuve que llevar dos novillos de desecho que iban a ir para las calles que finalmente se lidiaron‘. 

Después de escuchar lo acontecido en los corrales, le pregutamos al ganadero sobre el criterio que siguieron los veterinarios y la presidencia: ‘El criterio que siguieron lo ha visto todo el mundo en la plaza. En la vuelta que dio Espada la gente pidió la oreja y no se la concedieron. Son chavales y necesitan una novillada que de opciones al triunfo‘, responde. 

Los novilleros Martín Escudero y Joaquín Galdós resutaron cogidos y Medina lo tiene claro: ‘No pueden torear esas moles. Los veterinarios no se lo que quieren. Es intolerable. Esto debe llegar a todo el mundo‘. Y hace una pregunta para que nos replanteemos el sistema actual: ‘¿Cómo van a salir así nuevas figuras?‘.