viernes, 24 de julio de 2015

Las verdades del barquero.-

Morante. Las razones de un rey que no reinó


Tiene Morante cosas particulares de los reyes, miradas de rey, maneras de rey, andares de rey, valor de rey, formas de rey del toreo, conocimientos de rey y no es el rey. 

Morante lo ha tenido todo para ser el el rey del toreo ¿Lo ha tenido? Pues quizá si, ahora que ha decidido coger la corona (que no ponérsela) a lo mejor ya se le ha pasado el arroz de ser el rey del toreo. 

Napoleón se coronó a si mismo. Morante no se lo ha consentido, tomó la corona que le daban, no se la calzó, él sabrá el porqué 

Desde que aquel "Nazareno" que supo ver y hacer una figura del toreo de su hijo en los 70 repitió la hazaña en los 90, hecho insólito en la historia de la tauromaquia, Morante se hizo en esas plazas de Huelva, en esas ganaderías. Valverde, Zalamea, Aracena, Trigueros... Prieto de la Cal, Manolo González, Millares... Su camino apuntaba a la estrellas. El día que tuvo que romper con Leonardo Muñoz, no se atrevió a mirar a la cara al bandolero aficionado que robaba a los ponedores para dárselo al niño privilegiado de la Puebla. Ese día, en que a través de persona interpuesta y desde el coche de al lado rompió amarras, fue el día en que Morante optó por no mandar en el toreo. Él quizá aún no lo sepa. 

Figura del torero es el que torea lo que quiere, donde quiere, con quien quiere y ganando dinero de verdad. Figurón del toreo es el que hace eso con continuidad durante al menos cinco años, está en todas ferias y llena las plazas. Rey del toreo es el figurón al que su propia leyenda supera en tiempo y hazañas. En 2015 figuras del toreo hay seis, figurones, dos, y reyes ninguno.Dos podrían haberlo sido. El último rey es el Cordobés, antes Ordóñez, antes aún Manolete, hay que irse a Joselito y Belmonte para encontrarnos con los anteriores...., 

Morante es el figurón del toreo con la carrera peor gestionada de la historia, entre exclusivas alimenticias e interruptas, enfermedades, decisiones románticas, errores de bulto, y lo poco que le ha gustado gastar al de la Puebla en un apoderado de verdad, su carrera siempre ha apuntado más de lo que a la larga ha sido. Si a eso le sumamos o le restamos la falta de triunfos altisonantes en Madrid o en Sevilla y su falta de mando real en el toro a pesar de la FIT, nos quedamos con la rabia de que quien lo ha tenido todo, él más valiente de los toreros artistas o el más artista de los toreros valientes, ha quedado en figurón y no ha sabido ser leyenda, el deseo íntimo del torero y un logro que su capacidad de privilegiado torero le hubiera permitido.
  
Un privilegiado que se ha entregado al toro desde muy pequeño, que ha estudiado, que ha mejorado, que ha aprendido, que se ha esforzado por ser el mejor. Pero le ha faltado carisma de líder, criterio en su carrera, generosidad, la fijación por la de grandeza, aquel Amok de Zweig. propia de los mitos y esa mezcla de suerte, decisión y oportunismo que siempre tuvieron los dioses en los momentos cruciales de su trayectoria El mejor torero lo tiene que ser en los momentos importantes, en las plazas definitivas, en los patios de cuadrilla, ante los hierros señeros, dentro y fuera del ruedo. 

Hay toros que sen puede torear como torearían los ángeles, ante otros bureles no se puede más que bregar como demonios, hay tardes incluso en que uno tiene que dejarse matar, todo menos deambular por la temporada como un privilegiado, ejerciendo de picaflor, con faenas desmesuradas o de torar por la calle del corta que no lo veo. Ser figura también comporta obligaciones, muchas y fuertes, dentro y fuera de la plaza. ejercer de mandón, marcar criterios, realizar gestos, culminar gestas, olvidarse de rencores chicos y renunicar cinco veces al año a los cuidados de madre amantísima en los despachos. El coraje y la continuidad , los cojones, hay que ponerlos en el albero y delante del toro de verdad. 

Por eso Morante no es un rey, por eso Morante con la corona de los chinos dando la vuelta al ruedo es una caricatura de quien pudo ser un mito. 

Una caricatura que volveré a esperar en la plaza con el deseo y el odio con que se desea y se odia lo amado cuando decepciona pero aún se le sigue esperando.

Gran articulo, que comparto gran parte, aun siendo un Morantista hasta la médula, pero dice muchas verdades. Espero que no molesten a nadie y siempre intentandolo hacer como una crítica constructivas.

fuente:ambitotoros.blogspot.com