miércoles, 19 de agosto de 2015

ENTREVISTA.- 

Raúl Martí: "La propia historia del toreo me empuja a pisar el acelerador muchas veces"

Raúl Martí: "La propia historia del toreo me empuja a pisar el acelerador muchas veces"

Raúl Martí es una de esas almas jóvenes que están intentando día a día honrar el sector plateado para sentirse importantes en un oficio para gente importante. Así es Raúl, amante de la doma y torero por naturaleza que un día decidió dejar los jacos a un lado para dedicarse por entero a emocionar corazones con capote y palitroques. El valenciano destacó en la pasada Feria de Julio de su tierra en la que acompañó a los novilleros levantinos en la novillada que abrió el serial. 

La esperanza con la que camina esta temporada es banderillera: Cristian Climent. El sorismo y el valencianismo en toda regla es lo que el novillero lleva por bandera. "Es un novillero que pone banderillas, y lógicamente son lidias distintas a las habituales. No obstante, tienes que intentar cada vez que des un capotazo hacerlo lo mejor posible, hacerlo lo más templado posible para que lo vea bien el matador. Son lidias distintas, que a lo mejor el espectador no aprecia tanto porque está más pendiente del matador banderilleando", comenta Raúl Martí. 


Sobre su temporada particular, Martí señaló que "este año se está desarrollando de una forma un poco rara. Empecé actuando cuatro tardes en Fallas, ya que los valencianos tenemos esa suerte. Después de la tarde de Román en Valencia, el torero se ha quedado parado y, en consecuencia, su cuadrilla. Mi temporada, pues, ha dado un bajón grandísimo. También tuve la suerte de acompañar al maestro Finito en Fallas, toreando por primera vez el día de San José en mi tierra. Después he ido acompañando a los novilleros de mi tierra, especialmente a Cristian Climent y Jorge Expósito. Espero que se sigan sucediendo sus triunfos y vayan entrando poco a poco en las Ferias. También hago el paseíllo con un matador de toros zamorano, Alberto Durán", aseguró el subalterno levantino. 


Sabe que no ha sido un camino fácil, pero ha sabido superar las cuestas hasta lograr vivir de la profesión que desde niño soñó. "Mis comienzos fueron en el mundo equino. En mi casa nos dedicamos a la equitación y siempre me había llamado la atención el rejoneo. Habituaba a ir a los rejones con mi padre, con mi familia, y eso me llamaba la atención porque era lo que veía. Con doce años empecé a ir a la escuela taurina a descubrir el toreo y por ello me olvidé un poco del rejoneo. Tuve la suerte de debutar con caballos en la Feria de Fallas de 2005 y, a partir de ahí, ir entrando durante cuatro años en plazas como Madrid, Valencia o Arnedo, pero me costaba mucho romper". 


Sobre sus inicios como novillero y posteriormente como torero de plata, Martí señala que "entonces estaba viviendo en casa de Sergio Galán y me ofreció la colocación en su cuadrilla por los conocimientos que tenía como jinete y como torero. Ahí comenzó mi trayectoria como subalterno hasta ahora. Estuve tres años con rejoneadores como Antonio Domecq hasta que se retiró, luego con novilleros de mi tierra. Estoy disfrutando mucho de mi profesión". 


Un torero de plata se siente con la seda. Es lo que ha deseado desde que sus comienzos con sueños dorados se tornaron en deseos plateados. "Sin duda con el capote. Es con lo que uno más intenta disfrutar. Cuando a uno le salen bien las cosas, cuando uno se siente realizado, es cuando está a gusto. De matador ponía banderillas y ya tenía la base cogida, y ahora la he incrementado. Me vino muy bien aquella etapa", rubrica el banderillero. También, y en relación a la situación del escalafón de plata en la actualidad, comenta que "me gusta exponer con las banderillas. Esto es un espectáculo y a veces tenemos que pisar el acelerador para que las cosas salgan bonitas. La propia historia del toreo me empuja a ello".


fuente:cultoro.com