miércoles, 7 de septiembre de 2011

Cartell de bous per a hui en Burriana.

Burriana
Castellon









fuente:bousalcarrer.com

martes, 6 de septiembre de 2011

CONSANGUINIDAD Y GANADERIA DE LIDIA


ARTÍCULOS RUMIANTES



Consanguinidad y ganadería de Lidia
Por Julián Castro Marrero


La raza bovina de Lidia cuenta con unos efectivos reducidos en todo el mundo, que se estiman en menos de un cuarto de millón de cabezas, y además se cría siguiendo sistemas de manejo muy tradicionales que favorecen los cruces de animales emparentados entre sí en las diversas ganaderías. Esto incrementa la consanguinidad, fijando caracteres deseables pero también acentuando diversos defectos graves.


El universo poblacional de la raza bovina de Lidia es pequeño, se estimaría en unas 210.000 cabezas, de las cuales aproximadamente 175.000 son las existencias en España y el resto se distribuye en México, Portugal, Colombia, Venezuela, Perú y Ecuador. Este dato nos señala la factibilidad de la presencia de la consanguinidad en las ganaderías de Lidia, por ser estos rebaños pequeños y por su manejo cerrado y por la orientación de la selección en este tipo de explotaciones, que siguen una determinada línea genética o encaste, que reduce aún más la población en apareamiento.


Consanguíneo es el apareamiento entre animales que están más emparentados entre sí que el promedio de la raza o población a la que pertenecen. El apareamiento de animales relacionados con un ejemplar en particular, para mantener o incrementar las características del mismo en sus descendientes, es una forma de consanguinidad que se denomina linebreeding.


Entre los factores que contribuyen al aumento de la consanguinidad en una población están su tamaño y las subdivisiones existentes en ella. En el manejo propio de los animales domésticos se crean subdivisiones. En el caso de la ganadería de Lidia estas son más evidentes por ser frecuente el apareamiento de animales relacionados con un ejemplar en particular, para mantener o incrementar las características del mismo en sus descendientes. Complicaciones propias de trabajar para mejorar un carácter, que conlleva el riesgo de perder variabilidad.


Tradicionalmente ha existido un manejo del sistema de producción del toro de Lidia que ha favorecido el incremento de la consanguinidad, al ocasionar un aislamiento reproductivo. Sobre todo por lo que representan sus métodos de selección orientados a la fijación de determinados caracteres, utilizando ganaderías cada vez mas pequeñas y un reducido numero de encastes, algunos de los cuales han disminuido su presencia gradualmente, de acuerdo a las preferencias de la época.


Los criadores aceptan la consanguinidad y actualmente se apoyan en la informática para obtener un control que les permita minimizar su presencia y llevar apareamientos acordes con sus objetivos. Ya que los estudios publicados por los académicos muestran que la tendencia estadística es de crecimiento de la consanguinidad en las ganaderías.


El ganadero orienta la cría de acuerdo con sus preferencias fenotípicas y de comportamiento, intentando que todos sus toros tengan una serie de caracteres comunes en función de los propósitos definidos de su ganadería. Y para conseguirlo, de acuerdo al manejo y selección, incurren en cierto grado de consanguinidad.




La consanguinidad como medio de fijar los caracteres



Hay que tener presente que la consanguinidad no mejora las cualidades ni empeora los defectos, lo que hace simplemente es fijar cualidades y también puede fijar los defectos. Por ello es de suma importancia la selección de los animales que van a actuar como reproductores. Y no sólo por su fenotipo, sino por su genotipo.


La consanguinidad se produce por el apareamiento de animales que tienen uno o más ascendientes en común, y cuanto más cercano sea el parentesco entre estos, mayor será la consanguinidad en la progenie resultante.


Se identifican dos tipos:


• la estrecha que es la que resulta por el cruce de hermano con hermana, de padre con hija y de hijo con madre,
• y la familiar como producto de la unión de individuos que no tienen parentesco directo, como son entre otros, medios hermanos, entre primos o tíos con sobrinos.


Coeficientes de consanguinidad en la progenie asumiendo que los padres no son consanguíneos.


Apareamiento entre... Consanguinidad
Hermanos 25%
Medios hermanos 12,5%
Padre/madre-hija/hijo 25%
Abuelo/abuela-nieta/nieto 12,5%
Primos con abuelos comunes 6,25%




Herencia genética, genes y alelos




La herencia son las características que se transmiten de padres a hijos. Las características se transmiten por medio de los genes. Los genes son la unidad física y funcional de la herencia, localizados en los cromosomas, los cuales poseen la función de llevar la información genética de una generación a otra. Los animales emparentados tienen más genes en común que los desvinculados genealógicamente, y así como tienen más genes favorables, también tienen más genes indeseables.


Cada característica es transmitida por un par de genes. Éstos pueden ser dominantes o recesivos: los rasgos dominantes son controlados por un gen en el par y los rasgos recesivos requieren de ambos.


Alelos son cada uno de los genes del par que ocupa el mismo lugar en los cromosomas homólogos y su expresión determina el mismo carácter o rasgo. El individuo que posee un par de alelos idénticos es homocigoto y puede ser, homocigoto recesivo u homocigoto dominante, y heterocigoto es aquél que presenta un par de alelos no idénticos, uno dominante y otro recesivo.


Los genes recesivos en heterocigosis pueden permanecer ocultos o escondidos y no se expresan en el fenotipo animal. Pero cabe insistir que tales genes recesivos indeseables hacen evidentes sus efectos únicamente en los animales que portan dos copias iguales, es decir, en los homocigotos recesivos. Hay genes recesivos que provocan desórdenes genéticos o afectan la reproducción, longevidad y funciones productivas.


Normalmente, los animales que expresan una característica indeseable son descartados del rebaño, Conducta que hace disminuir en este la frecuencia genética (el gen) para esa característica negativa. Dentro de una población puede haber pocos animales que son homocigotos para un gen perjudicial en particular, pero éste todavía puede estar allí escondido, sin detectar, en los animales heterocigotos.






Efectos indeseables y ventajas de la homocigosis




La consanguinidad produce un incremento del nivel de homocigosis y aumenta el riesgo de la aparición de efectos indeseables en el fenotipo, estado denominado como depresión por consanguinidad, que generalmente se asocia con afectaciones de la fertilidad y la longevidad y, en menor grado, con el desarrollo y las características productivas.


La depresión por consanguinidad puede ser significativa si el nivel de consanguinidad se incrementa rápidamente. Cuando aumenta lentamente, es conveniente ejercer una fuerte presión de selección para descartar los reproductores con características indeseables o de pobre desempeño.


Demanda la utilización de la consanguinidad una rigurosa selección, objeto de obtener ejemplares con el patrón deseado dentro de las metas de la ganadería, y para no incluir como reproductores los que presentan caracteres desfavorables.


En los efectos negativos de la consanguinidad cabe resaltar:
• Aumento en la homocigosis.
• Aparición con mayor frecuencia de defectos letales y otras anormalidades genéticas debido a la homocigosis de genes recesivos.
• Declinación de caracteres tales como fertilidad, tasa de crecimiento, sobrevivencia o producción de leche, entre otros.





La raza de Lidia




Dentro sus beneficios, es de llamar la atención el hecho de que la consanguinidad se ha utilizado a lo largo de los años para la fijación de caracteres deseables. Basándose en este principio se han desarrollado y conservado razas de animales, y es este el caso de la de Lidia.


Álvaro Domecq y Díez, en su libro El Toro Bravo, hace la siguiente referencia:
“Fue José Vicente Vázquez, a tenor de lo que dice López Martínez, allá a mediados del XVIII, quien tras agrupar reses de diferentes ganaderías, procuró sacar un tipo único y uniforme mediante la selección y la consanguinidad”.


En un valioso y entretenido trabajo titulado Miradas al río de la bravura, el doctor Alberto Ramírez Avendaño, médico veterinario, profesor y ganadero venezolano, observa lo siguiente:


“En el caso de la ganadería de Lidia basta con analizar la reata de un semental en cualquier ganadería de prestigio, para advertir un índice muy alto de consanguinidad en comparación con otras razas de bovinos. La selección secular de rebaños familiares, cerrados, poco numerosos, a través de muchas generaciones parece haber segregado muchos factores adversos, que no se muestran en los rebaños contemporáneos, los cuales mantienen por ejemplo, una fertilidad alta en general y por lo contrario, se advierten signos, posiblemente asociados a factores genéticos, en trastornos de la locomoción y alteraciones fisiopatológicas de la contracción muscular. En relación a estos asuntos, cuya complejidad, requiere serios estudios interdisciplinarios, desde tiempos se maneja entre los taurinos de oficio toda una jerga sobre consanguinidad, degeneración, refrescamiento de sangre, toros que ligan, términos que se emplean a destajo con más autoridad supuesta que conocimiento real”.


En su obra, Incursionando en lo desconocido, apuntes sobre la caída del toro, Juan José Zaldivar Ortega, expresa:


“A las causas antes fundamentadas hay que añadir la más importante y de la que, en aquellos años de las décadas de 1950 y 1960, nadie hablaba: la citada consaguinidad. En ella se encuentra especialmente instalado ese factor de desequilibrio mioneural protagonizado por una reducción notable de enzimas colinesterasas en la sangre de los animales con altos niveles de homocigosis. En la mayoría de las ganaderías portuguesas, cuyo ganado se ha reproducido durante muchos años dentro de grupos cerrados, el grado de consanguinidad es muy alto, resultando un riesgo inmovilizarlos con drogas miorrelajantes, porque teniendo bajos niveles de colinesterasas en sangre nos exponemos a que los animales no se recuperen”.


El profesor J. Cañón y cols. de la UCM de Madrid (España), en trabajo de investigación denominado Distribución de la variabilidad genética en la raza de Lidia, coloca en sus resultados y conclusiones, entre otras cosas, lo siguiente:


“Se midieron los niveles de endogamia y de parentesco entre los animales de cada encaste y su contribución a la diversidad global. Los encastes explicaron el 20% de la variabilidad genética global, el 43% es atribuible a las diferencias genéticas entre animales y el 37% a la variabilidad genética dentro de los animales, lo que implica la existencia de una tendencia hacia la homocigosis en los animales de los encastes.


La existencia de una estructura de población dividida en líneas o encastes y ganaderías ha permitido una acumulación de la variabilidad genética entre los encastes, como consecuencia de importantes procesos de deriva, y aunque el tamaño efectivo global de la raza se reduzca como consecuencia de esta división, ha podido resultar una buena estrategia para el mantenimiento de la variabilidad genética global.


Debemos resaltar que los encastes Miura y Pablo Romero están entre los que más contribuyen en la diversidad global de la raza de Lidia, como consecuencia de su elevado distanciamiento genético del resto. Sin embargo, otros encastes que están entre los que más aportan proporcionalmente a la diversidad global, lo hacen debido a la mayor variabilidad genética interna, es decir, por la mayor distancia genética entre los animales del encaste. Este es el caso de los encastes de Santa Coloma, Contreras, Saltillo o Concha y Sierra”.


Evolución en los estudios genéticos, dentro de ellos los exámenes de ADN, permiten analizar y conocer el origen y distribución de los encastes. También la comparación de ganaderías y de sus ejemplares, aportando información de sus estructuras y niveles de endogamia (cruzamiento entre individuos de una raza, comunidad o población aislada genéticamente), y así mismo prever la dinámica de la consanguinidad.


Es interesante lo publicado por el semanario AplausoS.es, el 31 de julio del 2010, en entrevista titulada Referente Bravura, realizada por Iñigo Crespo al ganadero español Victorino Martín, quien expresa:


“Nuestro mayor enemigo es la consanguinidad. Llevamos más de cien años en pureza de sangre, por eso es importante abrir la ganadería y buscar líneas”.





El futuro




En esta coyuntura, cabe preguntarse sí los criadores de ganado de Lidia se abrirán en busca de incorporar otras líneas genéticas presentes fuera de sus propiedades, y dejarán de lado el manejo tradicional. Si utilizarán asesoría profesional de genetistas para analizar la situación actual de su plantel, orientaciones de cruzamiento en uso y factibles rutas nuevas que permitan el manejo controlado de la consanguinidad y la obtención de productos que cumplan con la misión y visión que tienen los propietarios de lo que debe ser una ganadería de casta.


Esperemos avances en estudios científicos que orienten nuestra cría de ganado de Lidia para obtener cada vez mejores resultados, conservar recursos genéticos y preservar la raza.





Bibliografía




Cañón, J. y col. Distribución de la variabilidad genética en la raza de Lidia.- Facultad de Veterinaria UCM. Madrid. 2007.
Crespo, Iñigo. Referente Bravura. Semanario AplausoS.es- Valencia. España.. 31- 07- 2010.
Domecq y Diez, A. El Toro Bravo.- Séptima Edición. España. 1996.
Fernández, M. Consanguinidad en bovinos, lo que necesita saber.- Revista Angus. Bs. As. Argentina.2005.
Florio, J. Consanguinidad en Ganadería Bovina. Manual de Ganadería de Doble Propósito. INIA-BARINAS. Venezuela.2005.
Ramírez Avendaño, A. Miradas al Río de la Bravura.- Artículos de Interés. Ganadería de Lidia Los Aranguez. Carora. Venezuela.
2003.
Zaldivar, J. Incursionando en lo desconocido. Apuntes sobre la caída del toro. Web del autor. Fiestabrava.es. Cádiz. España. 2009.


fuente:http:veterinariostaurinos.blogspot.com
Cartell de bous per a hui en Vila-Real.


FIESTAS MARE DE DEU DE GRACIA 2011
VILA-REAL



Bou de Antonio Bañuelos


Bou de Laurentino Carrascosa



A les 18'30 de la vesprada, en les Festes de la Mare de Deu de Gracia de Vila-Real s'exhibirà dos bous, uno de la ramaderia de Antonio Bañuelo patrocinat per la Associació de Bou de Vila-Real y el de Laurentino Carrascosa patrocinat per la Junta de Festes de Vila-Real.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Cartell de bous per a hui en Canet d'en Berenguer.


PENYA TAURINA "UN DÍA MÉS"
CANET D'EN BERENGUER











12:00h. Exhibició del bou núm. 55, de la ramaderia de Hnos. Domínguez Camacho.
18:30h. Exhibició dels bous núm. 9, nº11 i núm. 63, de la ramaderia de Hnos. Domínguez Camacho.
23:59h. Embolada de 3 bous exhibits durant el dia.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Bou de Martin Lorca per Almassora d'una extraordinària lamina.







fuente:espaitauri.blogspot.com

Avanc de cartell de bous per a hui en Vila-Real.

FESTES MARE DE DEU DE GRACIA 2011
VILA- REAL



Bou de Partido de Resina nº 24


Bou del Ventorrillo nº 65

Bou de Jandilla nº100




A les 18'30 de la vesprada, en les Festes de la Mare de Deu de Gracia de Vila-Real s'exhibirà tres bous, uno de la ramaderia del Ventorrillo patrocinat per la Junta de Festes de Vila-Real y dos de les ramaderies de Jandilla è Partido de Resina patrocinats per la Comissió de Penyes de Vila-Real.








Avanc cartell de bous per a hui en Artana.


Sant Joan
Artana


Bou de Charro de Llen





A les 19 hores en les Festes de Sant Joan d'Artana s'exhibirà un bou de la ramaderia de Charro de Llen, patrocinat per l'Excmo. Ajuntament de Artana.



Bous cerrils del 3 al 9 de Setembre.

Sábado 3



Alcora. 17:00. Toros de Jacinto Ortega y Santiago Domecq
Albalat dels Sorells. 18:30. Toros de Baltasar Ibán
Artana. 19:00. Toro de Charro de Llen
Benifairo. 18:00. Toro de Sánchez Ybargüen
Burriana. 18:00. Toros de Guardiola Fantoni y Sorando. 23:30. El Torero
La Llosa. 18:30. Toros de Mariano Sanz y Apolinar Soriano
Massalfassar. 18:30. Toros de Mª Carmen Camacho y Castilblanco
Massamagrell. 18:30. Toros de San Román
Rafelbuñol. 18:00. Toros de Luís Algarra, Zalduendo y Guadaira
Vila-Real. 18:30. Toros de El Ventorrillo, Jandilla y Partido de Resina

Domingo 4



Burriana. 18:00. Toros de Cayetano Muñoz y Antonio Ordóñez

Lunes 5



Burriana. 18:00. Toros de La Martelilla y La Palmosilla. 23:30. Mariano Sanz
Canet d´en Berenguer. 12:00; 18:30. Toros de Hnos. Domínguez Camacho
Segorbe. 19:30. Toro de Julio de la Puerta y Castro

Martes 6



Burriana. 18:00. Toros de Guadaira y Juan Manuel Criado. 23:30. Peñajara
La Llosa. 19:00. Toro de Giménez Indarte
Vila-Real. 18:30. Toros de Antonio Bañuelos y Laurentino Carrascosa

Miercoles 7



Burriana. 18:00. Toros de Celestino Cuadri y Aldeaquemada
Canet d´en Berenguer. 19:00. Toro de Núñez del Cuvillo
Puçol. 18:00. Toros de Fuente Ymbro, Puerto de San Lorenzo, La Campana y El Torero. 24:00. Toros de Celestino Cuadri y Núñez del Cuvillo
Vila-Real. 18:30. Toros de Santiago Domecq y El Pizarral

Jueves 8



Benifairo. 19:00. Toros de Los Recitales y Toros del Torero
Segorbe. 19:00. Toro de El Pizarral

Viernes 9



Rafelbuñol. 19:00. Toros de La Palmosilla, Núñez del Cuvillo y Santiago Domecq
Burriana. 18:00. Toro de Castilblanco




fuente:espaitauri.blogspot.com

viernes, 2 de septiembre de 2011

Cartell de bous per a hui en Albalat dels Sorells.


Penya Taurina Albalat dels Sorells





A les 18 hores de la vesprada la Penya Taurina de la nostra localitat valenciana de Albalat dels Sorells exhibirà tres bous pertanyents a les ramaderies ; 2 de Conde de Mayalde y 1 de Montalvo.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Avanc cartell de bous.


La Comissiò de D'Alt
El Puig



Bou de Las Monjas nº 64


Bou de Las Monjas nº 33


Bou de El Torero nº 13


Bou de Lagunajanda nº 102


Bou de Lagunajanda nº 102


Bou de Gregorio Garzòn nº 13





La Comissió de D´Alt de la localitat valenciana d'El Puig ha tancat el programa de festejos tradicionals que tindran lloc els pròxims 17 i 24 de Setembre i 1 d'Octubre.









fuente:aplausos.es

Ya esta a la venta el opus 10 de Tierras Taurinas dedicado al encaste Atanasio.


TIERRAS TAURINAS
ATANASIO FERNÁNDEZ, EL MAGO DE CAMPOCERRADO






A partir de una punta de vacas y el semental Carabella comprados al Conde de la Corte, durante más de sesenta años, Atanasio Fernández encumbró su ganadería gracias a la bravura fría y a la nobleza -nunca tonta- de sus toros. Pero los tiempos cambian. Contrapuestos a la globalización de un sistema donde no caben los encaste llamados atípicos - es decir todos los que no proceden de Domecq- , los herederos de Atanasio han renunciado a perseguir el sueño de su padre y abuelo, y a finales del 2009 han mandado su ganadería al matadero.

Un año después de este triste suceso, las campanas de Campocerrado ni siquiera tocan a duelo, cómo si el luto estuviera ya olvidado. Y para muchos de sus vecinos, los herederos de la ganadería de Atanasio despuntan cómo unos precursores sagaces, por haberse adelantando, quizás, a la desaparición anunciada de todo el encaste que surgió de ella.

A través de los recuerdos de varios de sus herederos, mayorales y vaqueros, pero también a través de la historia de Sepúlveda, Charro de Llen y Dolores Aguirre - la única de todas las ganaderías procedentes de Atanasio que goza hoy de una envidiable reputación -, este opus cuenta la historia gloriosa y triste del Mago de Campocerrado ; o sea, de la otra vertiente del encaste Tamarón.



fuente:tierrastaurinas.com

martes, 30 de agosto de 2011

Cartell de bous per a hui en Artana.

Sant Joan
Artana



Bou de Sánchez Cobaleda



A les 19 hores en les Festes de Sant Joan d'Artana s'exhibirà un bou de la ramaderia de Sánchez Cobaleda, patrocinat per l'Associació Cultural Taurina.

sábado, 27 de agosto de 2011


Bous cerrils del 27 al 31 d'Agost.



Sábado 27


Alcora. 17:00. Toros de Antonio Ordóñez, Barcial y Emilio García
Alfafar. 18:00. Toros de Alcurrucén, Coto de Lindes, Los Ronceles y Araúz de Robles
Artana. 19:00. Toro de Montes de Oca
Atzeneta. 19:30. Toro de Palmira Cervera
Castellfort. 17:00. Toro de Palmira Cervera
Mascarell. 19:00. Toro de Juan Manuel Criado
Massamagrell. 18:30. Toros de Nazario Ibáñez y Yolanda Martín
Nules. 19:00. Toro del Conde de la Corte; 23:30. Toro de Javier Guardiola
Onda. 19:00. Toros de Luís Frias
El Puig. 18:00. Toros de Hato Blanco, Apolinar Soriano y Hnos. Garzón
Vall d´Uixó. 18:30. Toros de El Solivo y Concha y Sierra; 23:00. Toro de El Ventorrillo
Vilavella. 19:30. Toro de Agustina López Flores
Vistabella. 12:00. Toro de Parladé

Lunes 29


Vall d´Uixó. 18:30. Toros de Hnos. Puerta y Los Chospes; 22:30. Toro de Los Chospes

Martes 30


Alcora. 18:00. Toros de Jiménez Pasquau, Torrestrella, El Pizarral y Torrehandilla
Artana. 19:00. Toro de Sánchez Cobaleda
Vall d´Uixó. 18:30. Toros de Rodrigo y Mateo y Celestino Cuadri; 22:30. Toro de El Solivo
Vilavella. 19:00. Toros de Los Chospes y Luís Algarra


Miércoles 31


Alcàsser. 12:00. Toros de Los Recitales y Peñajara
Alcora. 12.00. Toros de Jiménez Pasquau
Artana. 19:00. Toro de Guardiola Fantoni
Vilavella. 19:00. Toros de Agustina López Flores y Luís Algarra

miércoles, 24 de agosto de 2011



Muy buenos días, me acabo de levantar con una tremenda resaca producida por la borrachera del buen toreo de Morante de la Puebla de ayer en Bilbao. Hoy no quiero ser el que os hable de esa faena para la Historia de Toreo que escribió Morante con letras de oro y con ese sello tan personal de esa Tauromaquia rescatada de lo más profundo del baúl de los recuerdos pero con sabor eterno.
Este triunfo es la recompensa a todos los años de sufrimiento, de esa enfermedad, que te obligo a cortar hace años una temporada, a los años duros en que las cosas no han funcionado como uno quisiera, en el cual los triunfos tardaban en llegar, en los que no se arrojo la toalla en ningun momento y la constancia, el trabajo y el creer en las cualidades de uno mismo tenian que traer un triunfo como el de ayer.
Ya que nadie va a discutir tus condiciones como torero, ese arte y esa toreria que tú respiras por los cuatros costados.
Este triunfo en una plaza de primera categoría, no se a quien le habrá hecho mas ilusión si a tí o a mí Morante, yo ya tenia ganas de ver esa imagen sacándote en andas atravesando el umbral de la puerta grande, que imagen mas bonita, me saltaron dos lagrimones “maestro” y espero que este sea el punto de inflexión para que enseñes la dimensión del torero que llevas dentro, ya que eres el Mesías del Toreo y tienes que predicar con esa forma de torear. Y a partir de ahora todo depende de ti para que sigas escribiendo nuevas páginas con letras de oro en la Historia del Toreo.
Y aqui termina la introducion ya que habia comentado que no iba hablar de la faena de Morante pero es que me imposible hablar del Genio de Puebla del Rio "Morante de la Puebla".
Aquí os dejo el video y juzguen ustedes:



Esta ha sido la reacción de la crítica especializada, hoy quiero que sean los profesionales los que pongan los titulares a la faena de Morante:



Corridas Generales de Bilbao


Faena histórica de
Morante de la Puebla



Importantísima corrida de Núñez del Cuvillo



Si alguien pregunta cómo es el toreo le respondería inmediatamente que es, exactamente, como el que hizo ayer sobre el negro ruedo de Vista Alegre ese asombroso Morante de la Puebla. La faena al cuarto ejemplar de la soberbia corrida de Núñez del Cuvillo, deja zanjada cualquier discusión sobre lo que se considera el arte de torear. Morante supo ver pronto la clase del toro, que se había protestado por aparente cojera. El presidente tuvo la energía y la personalidad suficientes para no devolverlo y de paso le hizo un favor a la fiesta.

Un favor muy grande porque permitió que Morante de la Puebla explicara con torería, con arte infinito, son inmensa hondura, lo que es el el toreo. Sin prisas, son parsimonia, fue bordando los muletazos en redondo, de bellísima arquitectura. No se entendía, sin embargo sobre el pitón izquierdo pero con sabiduría y reposo consiguió meter el toro en la muleta en incomensubrables naturales. Se prodigó hasta el infinito y nos emborrachó de contemplar el mejor toreo, el de siempre, sin ventajismos, ajustándose a la ortodoxia dentro de una inmensa fantasía. Y para el remate un volapié soberano que tiró sin puntilla al gran toro. El presidente, en gesto de buen aficionado, sacó los dos pañuelo a la vez. Y es que no había duda sobre aquella obra de arte.

Manzanares estuvo muy por debajo de su primer toro al que pegó trallazos y anduvo desigual con el gran quinto ejemplar al que mató de una gran estocada recibiendo. Y David Mora recreó el toreo sobre la mano izquierda en su primero y estuvo valentísimo con el sexto.

fuente:marca.com(por Carlos Ilià
n)





DE LA MECA A LA PUEBLA




Nada más mágico que la fragilidad del arte convertida en acero. Sin que nadie vea el metal. Frente al toro de hierro y fuego, frente al toro por hacer y por poder, presentó Morante la muleta suelta, los vuelos del alma y la fragilidad del cuerpo que se abandona. Lo que muchos hacen a gritos lo hizo él callado. Lo que pocos hacen con el corazón asomando por la boca, lo hizo él con el corazón a compás de su miedo y su arte. Siendo fiel al ADN con el que lo parieron. Ese día las comadronas de la Puebla se ausentaron por un Betis/Sevilla y fueron las musas las que asistieron al parto. No se puede explicar de otra forma sus formas nunca enseñadas y siempre aprendidas. Asistimos hoy en El Bocho al siguiente eslabón del toreo con el toro que a veces no se desea pero siempre se necesita. Una corrida exigente y de raza. Para poder, para torear, para crear arte. Un eslabón no encontrado pero sabido. Un espectáculo para todas las religiones del toreo y sus partidarios que ya saben el camino a peregrinar. De La Meca a La Puebla.



Fue la corrida el fin del tópico de los toreros de arte. Eso que siempre esconde la simplicidad de lo sensiblero frente a la profundidad de lo sensible. El toreo hondo, de vaciarse, de entregarse, de abandonar tiempo y espacio. Andaba la corrida a media luz, exigentes los de Cuvillo, los toreros bien pero no mejor, camino de una tarde más. Y salió el cuarto, serio en acaramelados pitones algo abiertos, bociblanco y colorado, que marcó querencia hacia terrenos de chiqueros en donde le dieron un el primer castigo serio. Todo estaba de nones. El público viendo una cojera inexistente, Morante dando capa de esa forma que no gusta pero que es tan eficaz, tan calibradora y mandó otro puyazo. Lo vio. Y como lo vio se salió afuera con él a dos manos, cuerpo flexionado. pero no como los sprinters, sino muy torero, pudiendo y haciéndolo romper para adelante y por abajo.

No le gustó eso al público pues tomó esa forma tan gallista de romper al toro como un acto que enseñaba intenciones de brevedad. Fu. Asentado en el tercio, fue desgranando el torero una faena dominadora y paciente, sensible y de reunión y de embroque ajustado y de fuerza y de abandono. Tuvo el toro en el haber durar mucho y ser agradecido. En el debe, o quizá no tan debe, poder, fuerza, emoción. Echaba la cara arriba en los finales de los pases, y el torero llegó a poder tanto que terminó bailando con él por el palo de su toreo. Cintura, pecho por delante, reunión. No quiso el toro por el pitón izquierdo y hasta por ahí el torero tiró del acero que siempre tiene la seda para pegarle dos tandas limpias como la cara de un niño. Un cambio de mano en una pedresina antes de otra tanda, un cierre a dos manos por arriba y por abajo y una estocada que me da igual dónde cayó que cayó muy bien.

Ese Bilbo que parecía la Plaza Mayor de la Puebla del Rio. La Meca nueva del toreo. Una vuelta de tuerca hoy, un paso adelante, un eslabón a seguir. Con el toro que no se desea pero que es necesario. Con una corrida que da verdad y da fuerza aunque de miedo a veces. Un toro como el quinto, bajo y serio, que llegó sin picar a la muleta de Manzanares pues salió suelto del segundo puyazo y no le hicieron nada. Toro para poderlo. Se lo llevó el torero al centro del ruedo y allí se hizo el amo el toro hasta que Manzanares se pasó la muleta a la izquierda y le bajó la mano y los vuelos de la muleta. Ahí subió la faena hasta las nubes, en dos tandas más con la derecha y otra más con la izquierda, para bajar con unos tropiezos de telas que sólo se hicieron olvidar con un espadazo recibiendo. Toro importante. Exigente. Fuerte.

Estas con las corridas de para adelante. Toros, toreros, ferias, fiesta. Para adelante David Mora en el sexto, un galán astifino y pendenciero que cada vez que le bajaba la mano el toro le echaba la cara arriba y hasta dos veces le prendió. Firme el torero, que se jugó la vergüenza y los muslos en una actuación de quien desea estar y ser. Esas dos últimas faenas vinieron precedida de la faena. La que espoleo la tarde, que se sabía exigente, pero iba camino de ser una mas y una menos. Con el toro que no se quiere tantas veces pero que se necesita siempre y más ahora.

Soltó mucho la cara el primero, al que Morante le dejó buenos lances por el pitón derecho y algunos muletazos de categoría made in su ADN. Fue exigente el tercero, al que David Mora, que siempre entro en quites (unas gaoneras fueron de escalofrío) de los toros de los compañeros, le dio mucha distancia al principio en una faena de mas a menos y con mal a espadas. El segundo se movió mucho sin mucha clase, pero fue toro para esforzarse en la muleta de un Manzanares que estuvo como fue el primer tramo de la corrida, camino de ser una tarde más. Pero las cosas de la magia de la vida, que siempre pueden venir de la mano del toreo de un tipo como el de La Puebla, fiel a las hadas que le inspiran y a las musas que le nacieron. Y de ahí para adelante, enseñar que el toreo puede y quizá ya haya encontrado el camino de la emoción del arte. La emoción intensa y tensa del arte del toreo. Con ese toro y con esa forma de poner de acuerdo a todas las religiones del toreo que ya peregrinan desde la Meca a La Puebla.

Plaza de toros de Vista Alegre. Cuarta de las Corridas Generales. Dos tercios de entrada. Toros de Núñez del Cuvillo, buenos y encastados con un único toro deslucido, primero noble y desrazado, segundo encastado, tercero noble, cuarto, con clase y fondo, quinto, encastado, sexto deslucido e incierto. Morante de la Puebla, ovación con saludos y dos orejas tras aviso; José María Manzanares, ovación con saludos y oreja tras aviso; y David Mora, ovación con saludos tras aviso y ovación con saludos. Han saludado en banderillas Curro Javier y Luis Blázquez y ha destacado lidiando Juan José Trujillo que saludó en el quinto.









DECLARACION DE MORANTE Tras un faenón de dos orejas




'Llevo soñando con esta tarde toda mi carrera'





Morante de la Puebla ha cortado las dos orejas al segundo toro de la tarde en Bilbao tras firmar un faenón de antología al segundo toro de la tarde, un ejemplar de Núñez del Cuvillo. El diestro de La Puebla del Río compartió sus impresiones con Canal+ Toros:

'Estoy muy contento. Estoy feliz y creo que es un día importante para mí. Esa mala racha de muchos días se compensa hoy. El toro tenía una lidia, porque parecía que se caía, que se iba, pero el toro tenía fuerza inteiror y ese punto de nobleza que se lo he ido sacando y el toro lo ha mostrado. El inicio ha sido fundamental para que rompiera porque tenia muchos pies y yo quería asentarlo para poderme sentir yo. Una tarde como hoy es una de las que uno sueña. Llevo soñando con esta tarde toda mi trayectoria y hoy ha sido'.

El ganadero Álvaro Núñez Benjumea también compartió con los micrófonos de Digital+ su emoción tras el faenón protagonizado por Morante de la Puebla con uno de sus pupilos:

"La verdad es que estoy emocionado. Torear así no se ve todos los días y estos toreros no necesitan un toro bravo. Éste es el toro que estamos buscando mi padre y yo, el toro que cuando se siente sometido, sigue embistiendo y cuanto más por abajo mejor. Tener la suerte de que este toro le salga a Morante y verle torear como ha toreado es impresionante. Este tío torea como el que lo inventó'.

José María Manzanares y David Mora también ofrecieron una buena imagen en su actuación en Bilbao. El alicantino, que pudo cortar una oreja del segundo, comentó que 'he estado a gusto. Ha sido un toro bravo y he intentado hacer las cosas bien. Lo he matado recibiendo porque quería matar recibiendo en Bilbao'. Del quinto, comentó que 'no ha sido fácil, pero estoy satisfecho porque el toro era exigente'.

El madrileño también pudo cortar una oreja del tercero, y se lamentó ante los micrófonos de Canal+ Toros por haber pinchado: 'Llevo una racha que no los mato. No son sainetes, pero cuando tienes la oreja cortada y pinchas, matar a la segunda ya no sirve. El toro ha sido bravo y ha tenido calidad. Si lo hubiese matado, la cosa hubiese cambiado mucho'.




fuente:mundotoro.com







CRÓNICA DE BILBAO.- El de la Puebla corta dos orejas al cuarto Cuvillo.



Morante pinta el movimiento




El movimiento se puede pintar. Lo hizo Morante con su expresión de clásico barroco, de torero de otros tiempos traído a la butaca de PVC. El movimiento, sin embargo, no se puede torear, que es verbo mucho más amplio y difícil de ejecutar. Se puede torear a un toro que fija el objetivo y lo ataca sin reservas en su entrega. Entonces puede surgir el verbo torear, y para ello hay que parar, templar, mandar y transportar. Al movimiento de un animal bovino como el cuarto, o como a los tres primeros de la corrida, se les puede acompañar, sujetar, acariciar y hasta castigar, pero el verbo torear le viene tres tallas grande.

Qué expresión la de Morante para pintar frente a un toro tan móvil que pasaba y pasaba sin fijar el objetivo. La imaginación y los recursos de una enciclopedia viviente puestos al servicio de la expresión en la derecha del compás, la gracia de kikirikí, la estética en la trinchera y el gobierno de recogida inicial a dos manos y sobre las piernas. Cabe que Morante sintiera que nunca toreó a este cuarto, más allá de dos rotundos naturales casi sobre el aviso del largo trasteo diestro ¡Qué dos naturales fueron! Aquéllos por donde Morante no lo veía antes. Saldrán poetas a rimar y bulerías a cantar la pintura en movimiento. Y la plaza, cierto, era un clamor cuando el barroco de compás alegre mataba como un bravo guerrero.

Qué listo Morante esta vez, que ni siquiera necesitó de la entrega de un toro profundo y bravo. Con uno de ligero movimiento y cara fijada se bastó para poner Bilbao patas arriba.

Fue el suceso. Morante pintando el movimiento. Hasta entonces, salían cuvillos de movimiento agudo, toros corretones e incansables detrás de las muletas. Tanto movimiento tenían, que a la mayoría les perecían bravos. De hecho, el segundo de la tarde a muchos le pareció de lío tras ceñir chicuelinas David Mora y tras la torería y la perfección de Curro Javier en banderillas.

A muchos, pero no a Manzanares, que solo podía despachar y despachar acometidas incansables, corretonas de nula entrega, de descuelgue acusado y cara suelta en galeras, embistiendo a pitón cambiado. Era un correr sin embestir y sin embestir nunca cabe el toreo sentido, de ahí que el de Alicante apenas lo atisbara. Mató con su ya consabida estocada recibiendo, una tapadera de bocas por si alguno ansiaba abrir la propia.

El nuevo David Mora también tuvo otro de los corretones. Fue el tercero. Mientras corría el toro parecía haber faena y el macho torero, de pies asentados y férreas piernas, despachaba viajes a la trágala con mérito grande. Se acabó antes esa movilidad acusada y el toro se quedó en la nada y, en consecuencia, una faena a menos.

Lo suyo con el sexto fue otra historia pues, además de correr, el toro le sacó mala leche y una devanadera por cabeza. Un rico podría quitarse, uno como Mora, que quiere serlo, ni piensa en moverse de allí, el tío. Lanzaba muleta David y el funo venía raudo para traicionar a mitad de camino y buscar las ingles hasta encontrarle una en un natural de entrega. Una prenda el Cuvillo; un valiente Mora.

Lo profundo llegó en el quinto y no de la parte humana, sino de la animal. Luminito, negro de pitones tocados arriba y agrio carácter al saludar. Fuerte y potente el toro, que apretaba a las apretadas gaoneras de Mora y a los primeros muletazos de Manzanares. Este sí, este Cuvillo sí fijaba el objetivo y lo perseguía hasta el final como lo hacen los bravos, aún picando hacia dentro para no dejar abandonarse al torero. Manzanares, que no se abandonó, crispó muletazos de mano baja, bajísma por momentos, en una pelea que nunca encontró compás. Esta vez hubo premio tras matar de una vez, una oreja con vinagre en la heridas de una guerra que sí perdió.

El movimiento lo pintó Morante para instalar el clamor. Luminito, el bravo, puso la única luz al movimiento de Cuvillo.








fuente:burladero.com








Genial faena de Morante de la Puebla.





Morante es llevado en andas hacia la gloria.



Alterna con dos figuras David Mora; se ha ganado, con sus triunfos, esta oportunidad: aprueba el examen, con valor clásico. Torea bien Manzanares. Todo palidece porque Morante realiza una faena absolutamente extraordinaria. Núñez del Cuvillo envía una gran corrida: toros serios, encastados, no bobalicones.

El primero va bien al caballo pero está justo de fuerzas. Mece el capote Morante, lo cuida, pero dura poco en la muleta. José Antonio corre bien la mano, con naturalidad y aplomo. Mata fácil. Una faena plena de torería.

Lo grande llega en el cuarto, protestando de salida por flojo, que no da opción al capote de Morante. Queda corto, rebrincado. Lo ahorma por bajo, ¡y le pitan! Se creen —los tópicos— que no va a hacer nada porque no comienza con derechazos o naturales: ¡la Tauromaquia es mucho más que eso! Ya fijado, dibuja preciosos muletazos (sin lo anterior, no hubiera podido). ¿Quién dijo que Morante no tiene técnica, además de estética? ¿O que se quedaba sólo en detalles? Los derechazos, tirando del toro, son un monumento. ¡Cómo se adorna! Consigue los naturales que nadie esperaba. Suena un aviso. Sigue toreando para él... y para los que sepan paladear lo bueno. Gran estocada: dos orejas. Una faena para el recuerdo. Mi exigente amigo Juan Carlos Vázquez dictamina: «El comienzo de faena, absolutamente genial». Y, yo, firmo debajo. Si usara sombrero, lo echaría al ruedo, sin ninguna vergüenza.

Saludan, en el segundo, Curro Javier y Blázquez, en banderillas. Muletea Manzanares con empaque pero el toro, pegajoso, se queda corto, le desarma. Dibuja buenos derechazos pero no llega la esperada faena. Se empeña en matar recibiendo: lo logra a la segunda.

No pelea bien en el caballo el quinto pero se viene arriba. Se luce Mora en impávidas gaoneras. Saluda ahora Trujillo en banderillas. Después de un desarme, va haciéndose con él, Manzanares. Dibuja excelentes muletazos , mandando, a un toro que tiene mucho que torear. Al final, una gran serie de naturales: la emoción se une a la elegancia. Gritan: «¡Viva Alicante!» Al encuentro, otro espadazo: merecida oreja.

Recibe al tercero David Mora con buenas verónicas de compás abierto. El toro es alegre y bueno pero flojo. Le da mucha distancia: logra excelentes muletazos: acostumbrado a roer huesos duros, disfruta con el bombón de Cuvillo. Y nosotros con él. Pero mata sin convicción: ¡por Dios!...

El sexto es el más complicado, se revuelve rápido. David no se enmienda. Algunos enganchones deslucen el clasicismo de sus muletazos. Le engancha el toro, quizá le hiere; vuelve a la cara, sin mirarse: faena épica. Merece más oportunidades.

¡Gran tarde de toros! Quedaban asientos libres en la Plaza: ellos se lo perdieron. Cuando se ve torear como hoy lo ha hecho Morante, la Tauromaquia es un arte único. Salgo tarareando un pasodoble. El título lo resume todo: «La gracia de Dios»...



fuente:abc.es(por Andrès Amorós)









El sevillano salió a hombros con una extraordinaria corrida de Núñez del Cuvillo.




Fue Morante, ¿o lo soñamos?




Morante llevaba toda su vida «soñando con esta tarde». Y nosotros con tener la bendición de no perdérnosla en la vorágine de agosto. A la hora y en el sitio para agotar al corazón de emociones. Las hubo a borbotones todo el festejo. Qué gran tarde de toros, porque la de Núñez de Cuvillo fue antológica: cinco de seis. Con tantos matices, con tanta movilidad, con tanto que torear. La Fiesta en su estado más auténtico, más vivo y mágico. Al cuarto lo quisieron echar para atrás. Bien por Matías, el presidente, que lo mantuvo en el ruedo a pesar de que estaba andarín y abanto de salida. Cuando Morante comenzó la labor por personalísimos doblones hasta le increparon. ¿Qué pasaba aquí? El toro que lo había caminado todo, que tomó tres puyazos y sustanciosos lances, descolgó ese privilegio de cuello que hacía seguir el engaño sin levantar la vista de la arena. Una y otra vez, motor inagotable de bravura. Presto al cite, al maravilloso encuentro del que fue naciendo un toreo roto, embraguetado, tomando de perfil la largura interminable que tenía el toro. Lo hizo poco a poco, convenciéndose Morante, deleitándonos al público de Vista Alegre. La negra arena y el gris cielo era el contrapunto perfecto a la brutalidad de las pasiones: y como colofón, un remate que se clava en la diana de la memoria: una trinchera, un cambio de mano. Incrustado en el alma, nos recreamos en el toreo sin aliento del sevillano. Enajenado de sí mismo, del puro arte que se destruye al instante. Histórica tarde, inolvidable para Núñez del Cuvillo. Hallado el destino, cosió Morante a los vuelos de la muleta la embestida, por la barriga se lo pasaba para rematar más allá de la cadera, a la media vuelta. Y su misterio, su torería lo impregnaba todo. Después del recital que dio por el derecho, se tomó su tiempo para sacar los naturales que llevaba el toro. Y lo logró, vaciándose, algunos larguísimos, templados. Perdida la noción del tiempo, hundidos hasta el cuello en la faena, sonó un aviso pero todo se nos iba corto. Siguió Morante, ayudados por alto, tan suyos, barrocos, agotados, y acabó por abajo. Un cambio de mano que vale una feria. Y ya, en el compás de espera, perfilado en la suerte suprema, el desenlace. La apoteosis. Metió el acero y como escultura pletórica esperó Morante con el brazo levantado, sabiéndose dueño de su triunfo, hasta que cayó el toro. Rodado. Qué gran toro. Las dos orejas para Morante y para mí faltó la vuelta al ruedo al de Cuvillo: tanta entrega tiene que tener su recompensa.

Núñez del Cuvillo lidió ayer una corrida rotunda. Manejable aunque con menos gas el que abrió plaza; con carbón y muchísimo que torear el segundo que se entregaba por abajo exigiendo una barbaridad. Tuvo movilidad el tercero a pesar de que le faltaba entrega al final del viaje; grandioso el cuarto, y bravo y bueno el quinto con una calidad extrema por el pitón izquierdo. Veneno tuvo el sexto. Tanto no podía ser.

David Mora sobrecogió en los quites: por chicuelinas y por gaoneras después de las de asustar al miedo. Con el sexto que llevaba en la punta de los pitones el drama estuvo valentísimo. Tanto que nos abocó a un eterno nudo en el estómago y en una de esas resultó herido. No se podía estar más de verdad. Cuajó al tercero con tandas preciosas hasta que el toro, que le faltaba un tranco de entrega, se fue apagando.

Manzanares cortó una oreja del quinto. La sublime calidad del toro mereció la rotundidad que no llegamos a encontrar. Su segundo, con motor para desbordar a cualquiera, llevaba dentro una faena de las que son imborrables. Fuego en la embestida que se desbordaba al ir humillado, pero la cosa no fue. A su aire el toro, se nos evaporaba la mística ilusión del toreo.

Qué gran tarde Morante. Qué gran tarde, ganadero.



fuente:larazon.es







Morante, algo más que a hombros



En la corrida de ayer hubo momentos para el recuerdo. De entrada, los toros de Núñez del Cuvillo dieron en general un juego excelente. Algunos fueron de antología.

Las primeras grandes ovaciones de la tarde se iniciaron en el segundo toro, primero de Manzanares, y fueron para un quite ajustadísimo de chicuelinas a cargo de David Mora y dos pares extraordinarios del subalterno de Manzanares, Curro Javier. En ese toro el alicantino empezó a torear con la mano derecha con muy buen son, para ir perdiendo sitio. La faena fue a menos. El torero estuvo por debajo del toro.

Después, David Mora, tras unos buenos lances, construyó una meritoria faena con las dos manos, citando al toro de lejos en cada tanda. Realizó un toreo macizo. Ligó los pases y templó muy bien. De haber matado bien hubiera ganado la primera oreja de la tarde.

¿Y Morante de la Puebla? Morante dio en su primero tres lances con gusto. Con la franela fue dejando cositas sueltas, pero de poco peso. En su segundo, cuarto de la tarde, aquello derivó en otra cosa. Tras unos doblones como si el toro fuera un marrajo, todos creíamos que iba a montar un espectáculo deplorable; sin embargo, de pronto el aire empezó a aromatizarse. Su mano derecha dictaba lecciones magistrales, deliciosos derechazos, trincherazos, molinetes. Tardaba en cambiar de mano pero cuando lo hizo surgieron naturales que eran más bien sobrenaturales o hipernaturales. Trazaba los pases con la suavidad de la mariposa acariciando la frente del pastor mientras duerme (versión Lezama Lima). Una paloma blanca se había instalado en su cintura, mientras sus muñecas de azúcar conseguían que cada muletazo se quedara dormido en el viento. Momentos como los regalados por Morante ayer hace que uno escriba con una cursilería que horas más tarde se arrepentirá. Pero el instante es el instante. Así es la rosa, no la toquéis.

Manzanares en su segundo dejó sobre la arena de Vista Alegre pases con las dos manos de mucho empaque. Esta vez la faena fue de menos a más. Dio tres monumentales derechazos: lentos, arrastrados, de buenísima ejecución. En ese toro Juan José Trujillo puso dos grandes pares de banderillas.

David Mora no quiso irse de vacío. La pena es que le tocó el toro de menos calidad. Tenía peligro y le dio un varetazo. Pero el toledano no se arredró. Siguió en el ruedo hecho un valiente.

Lo de Morante, saliendo a hombros por la puerta grande, queda en la memoria de los aficionados. En aquellos muletazos habitaba la nutricia señal aplacadora de los místicos. Morante: todo primor y toda atildadura.





fuente:elpais.com





Morante torea para la historia





Marcaban las agujas del reloj las ocho y veinte de la tarde de este martes 23 de agosto cuando José Antonio Morante se dispuso a tomar la muleta. Despacio, con tranquilidad y reposo se fue hacia la cara del cuarto toro de Cuvillo. Un doblón por bajo, dos, el tercero saliéndose ya de las rayas de picar. El cuarto genuflexo, hundidos los riñones. El toro embebido en los vuelos de una muleta mágica y algún incauto pitando un inicio de faena fundamental para atemperar y fijar la embestida del toro.


A partir de ahí la sinfonía de Toreo, sí, Toreo con T mayúscula. La obra de arte del torero de La Puebla del Río forma parte ya de la Historia del Toreo. Roto, desmadejado, el diestro sevillano fue desgranando tandas a derechas plenas de temple y empaque. Hubo una cumbre, ajustado embroque, profundísima y sin perder ni un paso. El toro respondiendo, con buen son. Más violentito por el izquierdo. Pero por ahí tomó dimensión de acontecimiento la faena de Morante. Su temple y mando obraron el milagro para trenzar varias tandas al natural de ensueño. Toque preciso, vuelo en la muleta y compás y despaciosidad en el trazo. Los remates, tan personales, fueron para enmarcar. Un cambio de mano, un molinete... Morante, alimento espiritual, se desangraba a borbotones de inspiración y genialidad que desbordaban el coso de Vista Alegre. Y el pupilo de Álvaro Núñez continuaba sin cansarse de embestir. El público se frotaba los ojos con lo que estaba viendo en el ferruginoso albero bilbaíno. Los ayudados por alto finales fueron elevados a la categoría de toreo fundamental por Morante. Y la estocada arriba, a cámara lenta, para arrebatar los corazones y premiar con dos orejas la magna labor del torero sevillano.


Esta fue la cima de una tarde para el recuerdo de la que tuvo buena culpa una gran corrida de Núñez del Cuvillo. Sobre la base de la casta, hubo variedad de comportamientos. Desde el mencionado cuarto, pasando por los encastados segundo y quinto, el noble y enclasado tercero, el manejable primero. Un muestrario de lo que debe ser una corrida de toros con la que nadie se aburrió. Hasta el deslucido que hizo sexto tuvo su importancia. Enhorabuena ganadero.


Y para que todo saliese redondo, dos toreros que no se dejaron ganar la partida en ningún momento. José María Manzanares y David Mora.


El alicantino no terminó de encontrarse a gusto con el exigente y enrazado segundo, al que sólo llevó más toreado cuando bajó la mano y al que despachó de una gran estocada en la suerte de recibir tras un pinchazo.


Consciente y responsabilizado, salió a por todas en el quinto. Otro animal encastado al que tardó en cogerle el pulso. Pero cuando lo hizo apareció el mejor Manzanares. La muleta arrastrando por el ruedo, rota la cintura y muletazo hasta detrás de la cadera. Hubo empaque y toreo de cante grande al natural en dos tandas de altísimo nivel. Lo terminó de cuajar en redondo antes de recetar otra estocada recibiendo. La oreja, de las de peso.


Tras su gran temporada, David Mora tuvo su recompensa entrando en Bilbao cogiendo la sustitución del convaleciente Leandro. Y a fe que respondió y aprovechó la oportunidad. Aún sin conseguir premio tangible, la tarde del madrileño fue otro paso más en su escalada a la cumbre.


Su primer ‘cuvillo’ fue un gran toro por nobleza y clase. Tras acompañar su embestida por el pitón derecho, Mora comenzó a torear al natural como los ángeles. Reposado, templado, armonioso en las formas. La muleta siempre muerta para tirar del toro. Pero un pinchazo y otro hondo enfriaron todo, quedando el premio final en una ovación que saludó desde el tercio.


En el sexto, se vio la cara valiente de David Mora. El toro fue el más deslucido pero con sus compañeros de terna con las orejas en el esportón, Mora tiró de colocación y valor para construir una faena de intensidad creciente, sin volver nunca la cara a las complicaciones del animal. Llegó a ser prendido de forma muy fea cuando pasaba a izquerdas la descompuesta embestida de su oponente. Enhebró media estocada al encuentro y la ovación final que saludó camino de la enfermería sonó a reconocimiento por una tarde completa de David Mora.






fuente:cope.es







Y Bilbao se volvió loco



Por Paco Mora



El arte del toreo bajó del cielo. Era lleno de gracia como el Ave María. Próxima estación, la gloria. Morante en estado puro. El toreo sin adjetivos...

El arte del toreo bajó del cielo. Era lleno de gracia como el Ave María. Próxima estación, la gloria. Morante en estado puro. El toreo sin adjetivos. ¡Ay, quién supiera escribir para poder contar a quienes no la han visto la levitación torera del de La Puebla en la arena morena de Bilbao! Fue como una aparición, la consagración de un sueño. ¿Pero se podía torear así? Y Bilbao se volvió loco. Dice el genio que venía pensando en una faena así desde sus comienzos. Y ha ido a plasmar su obra cumbre con el toro de Bilbao. Un toro que necesitó primero un lidiador y lo tuvo. ¿Quién ha dicho que la técnica es enemiga del arte? Mentira podrida. Para torear así primero hay que poderles a los toros. Y vino lo que tenía que venir; la emoción de la obra de arte al alcance sólo de los privilegiados en toda la historia del toreo. Así se nace, y en el caso de Morante la comadrona rompió el molde. Y ahora que sigan graznando los que se empeñan en convertir el toreo en una religión, y en su sentido inquisitorial tratan de echar a la hoguera a todos los toreros presentes y pasados que no se inmolen a lo bonzo cada tarde. La mejor crónica del suceso la ha hecho El Juli con pocas palabras: “Me he vuelto loco”. Julián, maestro, eres grande; nos vemos en el manicomio. Ya somos dos.






fuente:aplausos.es

martes, 23 de agosto de 2011


Miercoles 24 de Agosto de 2011

Muy buenos días, me acabo de levantar con una tremenda resaca producida por la borrachera del buen toreo de Morante de la Puebla de ayer en Bilbao. Hoy no quiero ser el que os hable de esa faena para la Historia de Toreo que escribió Morante con letras de oro y con ese sello tan personal de esa Tauromaquia rescatada de lo más profundo del baúl de los recuerdos pero con sabor eterno.
Este triunfo es la recompensa a todos los años de sufrimiento, de esa enfermedad, que te obligo a cortar hace años una temporada, a los años duros en que las cosas no han funcionado como uno quisiera, en el cual los triunfos tardaban en llegar, en los que no se arrojo la toalla en ningun momento y la constancia, el trabajo y el creer en las cualidades de uno mismo tenian que traer un triunfo como el de ayer.
Ya que nadie va a discutir tus condiciones como torero, ese arte y esa toreria que tú respiras por los cuatros costados.
Este triunfo en una plaza de primera categoría, no se a quien le habrá hecho mas ilusión si a tí o a mí Morante, yo ya tenia ganas de ver esa imagen sacándote en andas atravesando el umbral de la puerta grande, que imagen mas bonita, me saltaron dos lagrimones “maestro” y espero que este sea el punto de inflexión para que enseñes la dimensión del torero que llevas dentro, ya que eres el Mesías del Toreo y tienes que predicar con esa forma de torear. Y a partir de ahora todo depende de ti para que sigas escribiendo nuevas páginas con letras de oro en la Historia del Toreo.
Y aqui termina la introducion ya que habia comentado que no iba hablar de la faena de Morante pero es que me imposible hablar del Genio de Puebla del Rio "Morante de la Puebla".
Esta ha sido la reacción de la crítica especializada hoy quiero que sean los profesionales los que pongan los titulares a la faena de Morante:




Corridas Generales de Bilbao


Faena histórica de
Morante de la Puebla


Importantísima corrida de Núñez del Cuvillo


Si alguien pregunta cómo es el toreo le respondería inmediatamente que es, exactamente, como el que hizo ayer sobre el negro ruedo de Vista Alegre ese asombroso Morante de la Puebla. La faena al cuarto ejemplar de la soberbia corrida de Núñez del Cuvillo, deja zanjada cualquier discusión sobre lo que se considera el arte de torear. Morante supo ver pronto la clase del toro, que se había protestado por aparente cojera. El presidente tuvo la energía y la personalidad suficientes para no devolverlo y de paso le hizo un favor a la fiesta.

Un favor muy grande porque permitió que Morante de la Puebla explicara con torería, con arte infinito, son inmensa hondura, lo que es el el toreo. Sin prisas, son parsimonia, fue bordando los muletazos en redondo, de bellísima arquitectura. No se entendía, sin embargo sobre el pitón izquierdo pero con sabiduría y reposo consiguió meter el toro en la muleta en incomensubrables naturales. Se prodigó hasta el infinito y nos emborrachó de contemplar el mejor toreo, el de siempre, sin ventajismos, ajustándose a la ortodoxia dentro de una inmensa fantasía. Y para el remate un volapié soberano que tiró sin puntilla al gran toro. El presidente, en gesto de buen aficionado, sacó los dos pañuelo a la vez. Y es que no había duda sobre aquella obra de arte.

Manzanares estuvo muy por debajo de su primer toro al que pegó trallazos y anduvo desigual con el gran quinto ejemplar al que mató de una gran estocada recibiendo. Y David Mora recreó el toreo sobre la mano izquierda en su primero y estuvo valentísimo con el sexto.

fuente:marca.com(por Carlos Ilià
n)





DE LA MECA A LA PUEBLA





Nada más mágico que la fragilidad del arte convertida en acero. Sin que nadie vea el metal. Frente al toro de hierro y fuego, frente al toro por hacer y por poder, presentó Morante la muleta suelta, los vuelos del alma y la fragilidad del cuerpo que se abandona. Lo que muchos hacen a gritos lo hizo él callado. Lo que pocos hacen con el corazón asomando por la boca, lo hizo él con el corazón a compás de su miedo y su arte. Siendo fiel al ADN con el que lo parieron. Ese día las comadronas de la Puebla se ausentaron por un Betis/Sevilla y fueron las musas las que asistieron al parto. No se puede explicar de otra forma sus formas nunca enseñadas y siempre aprendidas. Asistimos hoy en El Bocho al siguiente eslabón del toreo con el toro que a veces no se desea pero siempre se necesita. Una corrida exigente y de raza. Para poder, para torear, para crear arte. Un eslabón no encontrado pero sabido. Un espectáculo para todas las religiones del toreo y sus partidarios que ya saben el camino a peregrinar. De La Meca a La Puebla.



Fue la corrida el fin del tópico de los toreros de arte. Eso que siempre esconde la simplicidad de lo sensiblero frente a la profundidad de lo sensible. El toreo hondo, de vaciarse, de entregarse, de abandonar tiempo y espacio. Andaba la corrida a media luz, exigentes los de Cuvillo, los toreros bien pero no mejor, camino de una tarde más. Y salió el cuarto, serio en acaramelados pitones algo abiertos, bociblanco y colorado, que marcó querencia hacia terrenos de chiqueros en donde le dieron un el primer castigo serio. Todo estaba de nones. El público viendo una cojera inexistente, Morante dando capa de esa forma que no gusta pero que es tan eficaz, tan calibradora y mandó otro puyazo. Lo vio. Y como lo vio se salió afuera con él a dos manos, cuerpo flexionado. pero no como los sprinters, sino muy torero, pudiendo y haciéndolo romper para adelante y por abajo.


No le gustó eso al público pues tomó esa forma tan gallista de romper al toro como un acto que enseñaba intenciones de brevedad. Fu. Asentado en el tercio, fue desgranando el torero una faena dominadora y paciente, sensible y de reunión y de embroque ajustado y de fuerza y de abandono. Tuvo el toro en el haber durar mucho y ser agradecido. En el debe, o quizá no tan debe, poder, fuerza, emoción. Echaba la cara arriba en los finales de los pases, y el torero llegó a poder tanto que terminó bailando con él por el palo de su toreo. Cintura, pecho por delante, reunión. No quiso el toro por el pitón izquierdo y hasta por ahí el torero tiró del acero que siempre tiene la seda para pegarle dos tandas limpias como la cara de un niño. Un cambio de mano en una pedresina antes de otra tanda, un cierre a dos manos por arriba y por abajo y una estocada que me da igual dónde cayó que cayó muy bien.

Ese Bilbo que parecía la Plaza Mayor de la Puebla del Rio. La Meca nueva del toreo. Una vuelta de tuerca hoy, un paso adelante, un eslabón a seguir. Con el toro que no se desea pero que es necesario. Con una corrida que da verdad y da fuerza aunque de miedo a veces. Un toro como el quinto, bajo y serio, que llegó sin picar a la muleta de Manzanares pues salió suelto del segundo puyazo y no le hicieron nada. Toro para poderlo. Se lo llevó el torero al centro del ruedo y allí se hizo el amo el toro hasta que Manzanares se pasó la muleta a la izquierda y le bajó la mano y los vuelos de la muleta. Ahí subió la faena hasta las nubes, en dos tandas más con la derecha y otra más con la izquierda, para bajar con unos tropiezos de telas que sólo se hicieron olvidar con un espadazo recibiendo. Toro importante. Exigente. Fuerte.

Estas con las corridas de para adelante. Toros, toreros, ferias, fiesta. Para adelante David Mora en el sexto, un galán astifino y pendenciero que cada vez que le bajaba la mano el toro le echaba la cara arriba y hasta dos veces le prendió. Firme el torero, que se jugó la vergüenza y los muslos en una actuación de quien desea estar y ser. Esas dos últimas faenas vinieron precedida de la faena. La que espoleo la tarde, que se sabía exigente, pero iba camino de ser una mas y una menos. Con el toro que no se quiere tantas veces pero que se necesita siempre y más ahora.

Soltó mucho la cara el primero, al que Morante le dejó buenos lances por el pitón derecho y algunos muletazos de categoría made in su ADN. Fue exigente el tercero, al que David Mora, que siempre entro en quites (unas gaoneras fueron de escalofrío) de los toros de los compañeros, le dio mucha distancia al principio en una faena de mas a menos y con mal a espadas. El segundo se movió mucho sin mucha clase, pero fue toro para esforzarse en la muleta de un Manzanares que estuvo como fue el primer tramo de la corrida, camino de ser una tarde más. Pero las cosas de la magia de la vida, que siempre pueden venir de la mano del toreo de un tipo como el de La Puebla, fiel a las hadas que le inspiran y a las musas que le nacieron. Y de ahí para adelante, enseñar que el toreo puede y quizá ya haya encontrado el camino de la emoción del arte. La emoción intensa y tensa del arte del toreo. Con ese toro y con esa forma de poner de acuerdo a todas las religiones del toreo que ya peregrinan desde la Meca a La Puebla.

Plaza de toros de Vista Alegre. Cuarta de las Corridas Generales. Dos tercios de entrada. Toros de Núñez del Cuvillo, buenos y encastados con un único toro deslucido, primero noble y desrazado, segundo encastado, tercero noble, cuarto, con clase y fondo, quinto, encastado, sexto deslucido e incierto. Morante de la Puebla, ovación con saludos y dos orejas tras aviso; José María Manzanares, ovación con saludos y oreja tras aviso; y David Mora, ovación con saludos tras aviso y ovación con saludos. Han saludado en banderillas Curro Javier y Luis Blázquez y ha destacado lidiando Juan José Trujillo que saludó en el quinto.





DECLARACION DE MORANTE Tras un faenón de dos orejas



'Llevo soñando con esta tarde toda mi carrera'



Morante de la Puebla ha cortado las dos orejas al segundo toro de la tarde en Bilbao tras firmar un faenón de antología al segundo toro de la tarde, un ejemplar de Núñez del Cuvillo. El diestro de La Puebla del Río compartió sus impresiones con Canal+ Toros:

'Estoy muy contento. Estoy feliz y creo que es un día importante para mí. Esa mala racha de muchos días se compensa hoy. El toro tenía una lidia, porque parecía que se caía, que se iba, pero el toro tenía fuerza inteiror y ese punto de nobleza que se lo he ido sacando y el toro lo ha mostrado. El inicio ha sido fundamental para que rompiera porque tenia muchos pies y yo quería asentarlo para poderme sentir yo. Una tarde como hoy es una de las que uno sueña. Llevo soñando con esta tarde toda mi trayectoria y hoy ha sido'.

El ganadero Álvaro Núñez Benjumea también compartió con los micrófonos de Digital+ su emoción tras el faenón protagonizado por Morante de la Puebla con uno de sus pupilos:

"La verdad es que estoy emocionado. Torear así no se ve todos los días y estos toreros no necesitan un toro bravo. Éste es el toro que estamos buscando mi padre y yo, el toro que cuando se siente sometido, sigue embistiendo y cuanto más por abajo mejor. Tener la suerte de que este toro le salga a Morante y verle torear como ha toreado es impresionante. Este tío torea como el que lo inventó'.

José María Manzanares y David Mora también ofrecieron una buena imagen en su actuación en Bilbao. El alicantino, que pudo cortar una oreja del segundo, comentó que 'he estado a gusto. Ha sido un toro bravo y he intentado hacer las cosas bien. Lo he matado recibiendo porque quería matar recibiendo en Bilbao'. Del quinto, comentó que 'no ha sido fácil, pero estoy satisfecho porque el toro era exigente'.

El madrileño también pudo cortar una oreja del tercero, y se lamentó ante los micrófonos de Canal+ Toros por haber pinchado: 'Llevo una racha que no los mato. No son sainetes, pero cuando tienes la oreja cortada y pinchas, matar a la segunda ya no sirve. El toro ha sido bravo y ha tenido calidad. Si lo hubiese matado, la cosa hubiese cambiado mucho'.



fuente:mundotoro.com




CRÓNICA DE BILBAO.- El de la Puebla corta dos orejas al cuarto Cuvillo.


Morante pinta el movimiento



El movimiento se puede pintar. Lo hizo Morante con su expresión de clásico barroco, de torero de otros tiempos traído a la butaca de PVC. El movimiento, sin embargo, no se puede torear, que es verbo mucho más amplio y difícil de ejecutar. Se puede torear a un toro que fija el objetivo y lo ataca sin reservas en su entrega. Entonces puede surgir el verbo torear, y para ello hay que parar, templar, mandar y transportar. Al movimiento de un animal bovino como el cuarto, o como a los tres primeros de la corrida, se les puede acompañar, sujetar, acariciar y hasta castigar, pero el verbo torear le viene tres tallas grande.

Qué expresión la de Morante para pintar frente a un toro tan móvil que pasaba y pasaba sin fijar el objetivo. La imaginación y los recursos de una enciclopedia viviente puestos al servicio de la expresión en la derecha del compás, la gracia de kikirikí, la estética en la trinchera y el gobierno de recogida inicial a dos manos y sobre las piernas. Cabe que Morante sintiera que nunca toreó a este cuarto, más allá de dos rotundos naturales casi sobre el aviso del largo trasteo diestro ¡Qué dos naturales fueron! Aquéllos por donde Morante no lo veía antes. Saldrán poetas a rimar y bulerías a cantar la pintura en movimiento. Y la plaza, cierto, era un clamor cuando el barroco de compás alegre mataba como un bravo guerrero.

Qué listo Morante esta vez, que ni siquiera necesitó de la entrega de un toro profundo y bravo. Con uno de ligero movimiento y cara fijada se bastó para poner Bilbao patas arriba.

Fue el suceso. Morante pintando el movimiento. Hasta entonces, salían cuvillos de movimiento agudo, toros corretones e incansables detrás de las muletas. Tanto movimiento tenían, que a la mayoría les perecían bravos. De hecho, el segundo de la tarde a muchos le pareció de lío tras ceñir chicuelinas David Mora y tras la torería y la perfección de Curro Javier en banderillas.

A muchos, pero no a Manzanares, que solo podía despachar y despachar acometidas incansables, corretonas de nula entrega, de descuelgue acusado y cara suelta en galeras, embistiendo a pitón cambiado. Era un correr sin embestir y sin embestir nunca cabe el toreo sentido, de ahí que el de Alicante apenas lo atisbara. Mató con su ya consabida estocada recibiendo, una tapadera de bocas por si alguno ansiaba abrir la propia.

El nuevo David Mora también tuvo otro de los corretones. Fue el tercero. Mientras corría el toro parecía haber faena y el macho torero, de pies asentados y férreas piernas, despachaba viajes a la trágala con mérito grande. Se acabó antes esa movilidad acusada y el toro se quedó en la nada y, en consecuencia, una faena a menos.

Lo suyo con el sexto fue otra historia pues, además de correr, el toro le sacó mala leche y una devanadera por cabeza. Un rico podría quitarse, uno como Mora, que quiere serlo, ni piensa en moverse de allí, el tío. Lanzaba muleta David y el funo venía raudo para traicionar a mitad de camino y buscar las ingles hasta encontrarle una en un natural de entrega. Una prenda el Cuvillo; un valiente Mora.

Lo profundo llegó en el quinto y no de la parte humana, sino de la animal. Luminito, negro de pitones tocados arriba y agrio carácter al saludar. Fuerte y potente el toro, que apretaba a las apretadas gaoneras de Mora y a los primeros muletazos de Manzanares. Este sí, este Cuvillo sí fijaba el objetivo y lo perseguía hasta el final como lo hacen los bravos, aún picando hacia dentro para no dejar abandonarse al torero. Manzanares, que no se abandonó, crispó muletazos de mano baja, bajísma por momentos, en una pelea que nunca encontró compás. Esta vez hubo premio tras matar de una vez, una oreja con vinagre en la heridas de una guerra que sí perdió.

El movimiento lo pintó Morante para instalar el clamor. Luminito, el bravo, puso la única luz al movimiento de Cuvillo.




fuente:burladero.com